Carlos Martínez se olvidó de su postura seria y con una amplia sonrisa celebró el gol que le dio el triunfo al Vida sobre Motagua, 1-0, abriendo las semifinales del fútbol hondureño.
Por primera vez durante tres temporadas en el banquillo rojo, Carlón expresó abiertamente el sentimiento que lo hace feliz cuando las cosas salen bien.
A doce minutos del final, Cristian Altamirano recogió un filtro de Pavón por la derecha y metido en el área soltó un botinazo imposible para Donaldo Morales para dejar al Vida cerca de la clasificación.
Carlón levantó los puños cerrados, esbozando una amplia sonrisa, mientras se abrazaba con su asistente Patricio Negreira. “La verdad es que es un triunfo muy importante que nos acerca al objetivo que queremos. Lo logramos contra un gran rival como Motagua y eso es bastante meritorio”, dijo.
El triunfo sobre los azules acrecentó la ilusión de la hinchada ceibeña, que sueña con participar en una final después de dos décadas de intentos.
Carlón pide prudencia y esperar la vuelta, donde se conocerá al ganador de la llave. “No comamos ansias. Este triunfo es muy importante para lo que buscamos, pero todavía faltan noventa minutos más intensos que debemos afrontar con la misma disposición de triunfo”.
“Ellos nos pueden vencer o nosotros podemos ir a ganar en Tegucigalpa, pero primero hay que jugar y esperar qué pasa”.
El conductor rojo espera una tarde de más presión en el Nacional, considerando que Motagua está obligado a buscar el partido, tratando de liquidar la llave a su favor.
“El equipo está muy comprometido y sabe lo que quiere. Entendemos que en Tegucigalpa será un partido diferente por muchas razones, pero podemos sacar el resultado y lo vamos a buscar”.
“Si logramos eliminar al Motagua en Tegucigalpa, sería histórico”, destacó Martínez, quien todavía no tiene claro si se queda a dirigir una temporada más a los rojos, ya que su contrato vence con la final del torneo y todavía la directiva no dice nada.
Del banco a los portales
Carlos Martínez tuvo el acierto de convocar para los partidos de semifinales contra el Ciclón a dos jugadores que prácticamente habían sido descartados por disposiciones técnicas: Cristian Altamirano y Milton “Muñi” Ruiz.
El primero salió del banco para vestirse de héroe, marcando el gol que tiene al Vida a las puertas de la final. “Es algo bonito y gracias a Dios metí el gol cuando más lo necesitaba”.