En Honduras, la plaga de gusano barrenador ha obligado a mantener vigilancia sanitaria en animales y personas, mientras las autoridades reconocen que el riesgo también alcanza a humanos.
La presencia del gusano barrenador, el costo de los insumos y la baja en el consumo de lácteos son algunos de los desafíos que aquejan al sector, que hace un llamado a la acción