Colores, mensajes y convicción marcaron el cierre del mes de concienciación sobre el autismo, en una actividad que no solo recorrió calles, sino que tocó corazones y desafió prejuicios.
Nadie debe terminar como Judas. No importa lo que usted haya hecho, Cristo está con los brazos abiertos dispuesto a recibirlo, para demostrarle su amor y traer así perdón y restauración a su vida.
Si alimentamos pensamientos que nos empoderan, nuestra vida se expande. Si nos dejamos atrapar por creencias limitantes, el mundo se encoge ante nuestros ojos.
Hoy, más personas buscan algo más profundo en sus viajes: no solo desconectar, sino reconectar; no solo ver, sino comprender; no solo consumir, sino contribuir.