Así es el ambiente que se vive este viernes en la funeraria donde se da el último adiós al periodista Arístides Luis Aceituno Calderón en Tegucigalpa.
José Herrera era dueño de una llantera y durante muchos años trabajó en la compra y venta de chatarra para sostener a su familia. Sus seres queridos le despidieron entre profundo dolor