“Es un milagro de Dios que estoy vivo”, dijo Allan Martínez, sobreviviente del derrumbe en el anillo periférico donde su cisterna quedó atrapada entre rocas y escombros.
Al menos 11 personas perdieron la vida durante un ataque armado registrado en la madrugada de este jueves en una finca de palma africana en la aldea Rigores