Todo sobre el plasma rico en plaquetas: fuente de la juventud

Lucir un rostro más joven es un deseo posible con el tratamiento médico debido

La bioestimulación facial con plasma rico en plaquetas, o PRP, es un tratamiento médico-estético que presenta muchos beneficios ante el envejecimiento cutáneo.

Sobre todo porque su función es estimular la regeneración del colágeno y la elastina, la cual es responsable de que la piel tenga la capacidad elástica de volver a su forma y situación habitual luego de ser estirada.

La edad o algunos factores genéticos son causantes de la flacidez, el envejecimiento prematuro del rostro, cicatrices, manchas y ojeras; pero con el avance de la tecnología médica, estos problemas surgen con el tiempo, pueden aliviarse de una manera efectiva y sin dolores, tal y como lo has deseado.

“El tratamiento se puede aplicar sin importar edades, depende del problema que se padezca, pero lo recomendable es en pacientes de 23 a 50 años”, asegura Victoria Kattán, esteticista con especialidad en diagnóstico de la piel de Esthetic Laser.

Y aunque los años son solo números, hay diversas oportunidades para aliviar los efectos de la vejez de una manera ligera. Y qué mejor que mediante un tratamiento no ambulatorio que se ofrece en varios centros de estética del país.

“Es una técnica incorporada sin riesgos que activa las células de crecimiento, hidrata, da tono, brillo, firmeza y una mejor textura a la piel, mejorando el aspecto y haciéndola ver más joven, resplandeciente y bella”, afirma Xiomara Flores, especialista en tratamientos médicos de la clínica estética y spa “Total Care by Body Center” de San Pedro Sula.

El procedimiento se caracteriza por la aplicación del plasma propio, eso anula el riesgo de rechazo, que puede derivar en consecuencias.

“Se realiza la extracción de 6 tubos de 3 ml de sangre, se centrifuga en la misma cabina donde se atiende al paciente, se activa el plasma y una parte de este se combina con una ampolla de rejuvenecimiento que contiene ácido hialurónico, vitaminas, coenzimas, aminoácidos minerales y péptidos para potenciar la acción de este, y la otra parte del plasma obtenido se convierte en gel para rellenar las marcas de expresión o depresiones en la piel. Antes y después de la aplicación se utiliza aparatología estética y productos para la higiene, preparación y estabilización de la piel”, declara la especialista Flores.

Las personas se podrían preguntar ¿cómo sé si es el tratamiento que necesito? Pues Flores detalla que si los daños que presenta el rostro son leves, bastaría con un tratamiento PRP. En cambio, si el daño va más allá de la deshidratación facial y líneas finas de expresión se requiere recurrir a otros tratamientos, como ser la aplicación de toxina botulínica, ácido hialurónico, aparatología y hasta la cirugía estética.

“El grado de envejecimiento y las metas de recuperación de la piel que estimemos mediante una evaluación de la piel determinará el tipo de tratamiento y la combinación de técnicas a emplear, así como la disposición y presupuesto del paciente”, explica.

El precio ronda los seis mil lempiras por sesión. Este proceso embellecedor, como muchos otros, pueden requerir de varias sesiones de aplicación para potenciar los beneficios, todo depende de las necesidades del paciente.

Sin embargo, ambas profesionales de la estética coinciden en que el tratamiento debe ser aplicado cada seis meses para que los beneficios continúen efectivamente. Además, la recuperación y cuidados posaplicación son básicos, “es necesario aplicar filtro solar 3 veces al día con un factor de protección de 50 en adelante, como también la hidratación de uso continuo”, señala Kattán.

A esto, Flores le agrega que no debe hacer ejercicio, evitar los medicamentos anticoagulantes, no consumir mariscos ni licor, no tener relaciones sexuales, tampoco utilizar productos cosméticos las primeras 24 horas para evitar contaminarse. Seguir las instrucciones hará que los resultados sean fructíferos y que la inversión hecha no sea desperdiciada.