Con 5 acciones ayudas al planeta

Hábitos simples que puedes desarrollar como ciudadano y que pueden impactar positivamente en la conservación de recursos naturales

Cuidar el planeta no es una opción sino una necesidad. Y aunque la contaminación es un tema complejo que involucra a varios actores sociales como a las autoridades, lo más importante es generar un cambio en los hábitos cotidianos.

Desde utilizar un termo para tu bebida diaria hasta hacer tiempo récord en la ducha, son pequeños hábitos individuales que impactan positivamente en la conservación de recursos naturales.

1. Rechaza los desechables
Para reducir la basura de tus consumos personales, la primera acción es rechazar los desechables y llevar contigo termos, cubiertos y vasijas reusables. En las fiestas y reuniones el reto también es utilizar vajillas reusables.

Hortencia Ruiz Velasco, directora del Centro de Sostenibilidad de la UDEM en México, dijo que los desechables biodegradables son menos dañinos porque en una composta tardan alrededor de ocho meses en desintegrarse.

Sin embargo, el pero es que su fabricación implica un gasto de agua de hasta 10 veces mayor que la cantidad empleada en lavar una vajilla reusable.

"La gente busca el pretexto para seguir haciendo el mínimo esfuerzo, Claro que cuesta mucho más trabajo traer una bolsita con tu envase y cubiertos. Es empezar a hacer comunidad, y cada quien de su parte para no generar gastos de residuos", expresa.

"De lo ambiental estamos tomando los recursos para generar los platos desechables. A la hora de reutilizar tus platos estás dejando de gastar el costo del desechable. Todos nos sentimos más cómodos cuando estamos siendo más amigables con el planeta".

2. Separar y reciclar para reducir
En México, sólo el 43.6 por ciento de la población separa la basura, mientras que el 56.4 por ciento no la separa, de acuerdo con la encuesta del Módulo de Hogares y Medio Ambiente del INEGI, del 2017.

Las razones de no separarla son que la revuelven al recogerla (57.7%) o que no les interesa e implica esfuerzo (15.9%).

Como en su familia eran siete integrantes, Adriana Sánchez recuerda que sus papás separaban la basura para tener menos desechos. Plástico, papel, desechos orgánicos y vidrio iban por separado.

Ahora no solamente replicó en su hogar este hábito, sino que lo llevó también al Instituto Nezaldi, donde se promueve una cultura del cuidado del medio ambiente.

"Aprendí que los desechos no son basura hasta que se mezclan, un bote de plástico o una lata de aluminio puede tener otro destino. No huele feo cuando separas la basura, y generas muy poca basura realmente", compartió la directora y fundadora del instituto.

Al separarla, la basura se reduce hasta un 80 por ciento, indicó Ruiz Velasco.
Los desechos orgánicos son los de mayor peso y representan alrededor del 40 por ciento de la basura y éstos se pueden someter a composta, un proceso en el que se obtiene abono orgánico para las plantas y la tierra.

Las cáscaras y huesos de frutas, verduras, cáscaras de huevo, semillas se depositan en un contenedor sin tapa para evitar malos olores, recomendó Ruiz Velasco.

Luego se entierran en el jardín o se recopilan en contenedores, en donde también se añade una cantidad tres veces mayor de hojas o pasto seco, o un monto similar o más pequeño de café.

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Hazte el hábito de separar la basura en plásticos, desechos orgánicos y vidrio.


3. Un jardín frontal con especies nativas
Tal vez en redes has visto recomendaciones de plantas que purifican el aire, por ejemplo, especies comúnmente conocidas como el diente de león, la julieta o la palma areca. Pero esto es falso, indica el biólogo Carlos Velazco.

La razón es que estas especies son foráneas o ideales para otro tipo de clima como el tropical.

"No es cierto que limpian tu casa", explica cofundador de la iniciativa Abeja y Planta.
"Las puedes tener al interior y te van a dar un mínimo de captura de CO2, pero es menos de lo que tú respiras. Es una moda. Lo que se necesita es un jardín al exterior que puedan replicar tus vecinos".

En contraste, las especies nativas sí tienen un mejor servicio para atrapar partículas contaminantes. Éstas son las herbáceas que dan flores como cinco negritos (lantana), algodoncillo (asclepias); salvia y mal de ojo (zinnia).

También árboles y arbustos como la anacahuita (cordia), el cenizo (leucophyllum) y
tronadora (tecoma).

"La primera línea de defensa contra la contaminación, el polvo, el ruido el frío, es nuestro jardín, puede ser en macetas, en un pedacito de tierra donde decidamos no poner concreto".

Si hay poco espacio para árboles, Velazco recomienda tener herbáceas en macetas y arbustos en pequeñas jardineras.

"Las herbáceas, como muchas plantas de la familia del girasol, crecen muy rápido, entonces continuamente están captando CO2 o dióxido de carbono de la atmósfera para crecer", ahonda el biólogo.

"El cenizo es una especie regional que sus hojitas están cubiertas por pequeñas vellosidades que captan partículas del aire y lo mismo sucede con la anacahuita. Tenemos que ser muy conscientes de no caer en estos árboles milagrosos como el neem".

4. Optimiza el uso del agua
¿Sabías que si te bañas en menos de 5 minutos, podrás ahorrar más de mil galones de agua por mes?

El portal wateruseitwisely.com enumera más de 100 maneras para conservar el agua, como lavar los trastes en dos contenedores de agua en lugar de usar llave abierta, descongelar comida en el refrigerador y evitar remojarla.

Otro tip básico es que cuando se espera el agua caliente, se recolecte el agua fría para usarla en otro tipo de tareas, también cerrar la regadera mientras te enjabonas o lavas el cabello.

En la cocina, se puede recolectar el agua con la que se lavaron las frutas y verduras para regar plantas, y el agua con la que se cocieron para hacer sopas y otros platillos.

Ruiz Velasco recomienda también recolectar el agua de lluvia que puede ser usada para las plantas o para trapear el hogar.

"Es muy buena para las plantas, porque el agua de lluvia baja un poco el nitrógeno que está en el aire, baja nutrientes del aire".

Si se utiliza detergente biodegradable, el agua de la lavadora también puede reutilizarse.

"El agua es uno de los puntos más críticos que vamos a enfrentar por la escasez", destaca.

5. Mantener el aire limpio
En la Ciudad de México, parte de la problemática de la contaminación ambiental es la gasolina de baja calidad, subraya Alfonso Martínez, director del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire.

"Alrededor del 50 por ciento de todas las partículas menores de 2.5 micras vienen del transporte, cerca del 96 por ciento del monóxido de carbono, y alrededor del 80 por ciento de los óxidos de nitrógeno", enumera el experto.

Y aunque hay responsabilidad de las autoridades, como renovar la flota vehicular del transporte, de forma individual se pueden emprender hábitos para cuidar la calidad del aire.

Uno de ellos es compartir los viajes en automóvil con familiares y amigos, mantener el vehículo en óptimas condiciones, y utilizar el metro si es posible, recomienda Martínez.

El gas es un combustible que contamina menos porque contiene solamente metano, además que cuesta menos que la gasolina.

"Y la gasolina tiene cientos de compuestos: benceno, olefinas, hidrocarburos aromáticos policíclicos, que son cancerígenos. Sí hay mucho menor contaminación con el uso del gas simplemente porque es un combustible más limpio", explicó.

Otro hábito que genera contaminación en el aire es el uso de electricidad, por lo que se debe usar de forma consciente. También asar carne con carbón.

"El problema de usar carbón es que nos estamos acabando los bosques de mezquite, y gran parte se debe a la demanda excesiva", detalla Martínez. "Aparte produces contaminación".

"El uso del gas natural para asar carne es menos contaminante, aunque eso está muy difícil cambiarlo en Monterrey".

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Concientiza a cada miembro de la familia a no desperdiciar el agua.