Los "biohackers" rusos empujan los límites del cuerpo humano
Con un escalpelo, Vladislav Zaitsev hace una incisión entre el dedo índice y el pulgar del paciente e introduce un pequeño cilindro de vidrio: un chip subcutáneo que le permitirá abrir la puerta de su oficina.
- Actualizado: 18/02/2020 -