Juan Ramón Benítez junto a su hijo José Alberto Benítez vienen a vender galletas, churros, dulces desde Casa Quemada, Cofradía.
Son las seis de la mañana cuando los Benítez comienzan a edificar su puesto.
Ellos venden en la esquina de la cuatro calle, dos avenida del barrio Guamilito.
Benítez dice que cuando hay partidos en el estadio Morazán aprovechan a ir y ofrecer el producto.