Más destacable que una cuádruple colisión ocurrida ayer, los participantes se enfocaron en hablar sobre qué originó el choque donde hubo cuatro lesionados.
La opinión fue unánime: la carretera hacia Colón es un desastre por la lentitud con que trabaja la empresa que posee el millonario contrato, Santos y Compañía.
Según el contrato, como máximo, la obra debió ser entregada a principios del año anterior; sin embargo, más de un año ha transcurrido y apenas trabajan en la reparación a la altura del kilómetro diez, precisamente donde ayer chocaron los vehículos y donde los accidentes son constantes.
“Estamos sumamente preocupados porque llevamos varios años y no vemos que trabajen y ya ha habido varios accidentes. Creo que a esto se le debe poner mano; ya hemos platicado en el Congreso Nacional con el ministro Bonano, pero veo que el problema sigue y a esto se le debe buscar una solución ya”, manifestó el disputado Marcio René Espinal, en el lugar del accidente donde uno de los más afectados fue precisamente su cuñado.
Enfatizó en que la Secretaría de Obras Públicas, Soptravi, debería enviar personal para supervisar hasta la misma compañía supervisora.
Clave
El peligro aumenta por la noche porque las señales son de poca visibilidad.