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Honduras: Cae hombre por crimen de mujer en iglesia

Según la Policía, Ubaldo René Arita Mejía asesinó a Arabella Briceño Rivera cuando esta rezaba en la iglesia católica de Río Blanquito.

San Pedro Sula, Honduras.

Autoridades policiales capturaron ayer al supuesto victimario de la líder comunitaria Francisca Arabella Briceño Rivera (50).

El sospechoso fue identificado como Ubaldo René Arita Mejía, quien fue detenido en el barrio El Centro de esta ciudad ayer en horas de la tarde.

La Policía dijo que Arita Mejía es identificado por un testigo protegido como el tipo que entró a darle muerte, la noche del martes, a la mujer que se encontraba rezando junto a un grupo de feligresas en la aldea Río Blanquito de Choloma.

Tras la captura del presunto asesino se detuvo a otros de sus supuestos cómplices; Erick Jacobo Vásquez Oliva y un menor de edad, en la colonia Suazo Córdova. Estos se conducían en el taxi 0200 y se les decomisó dos pistolas tipo revólver y una nueve milímetros. La Policía no ha establecido el móvil del crimen.

Consternación e indignación

Los sentimientos de indignación y consternación privan en la comunidad de Río Blanquito por la muerte de su lideresa.

José Castro, compañero de trabajo de la infortunada fémina quien trabajaba en la Unidad de Medio Ambiente de la Municipalidad de Choloma, manifestó que Arbella tenía una trayectoria impecable con la gente y la comunidad.

“Era una mujer que solo el bien hacía para la comunidad y le quitan la vida de una forma cobarde”, manifestó Castro.

Expresó que quizá a Arabella le quitaron la vida por una enemistad silenciosa que tenía por su liderazgo. “Ese liderazgo lo tenía en todos los sectores en la iglesia, en la comuna, en el trabajo o donde la pusieran”, dijo Castro. Describió a su infortunada compañera como una mujer que echaba adelante sus proyectos y quería el bien no solo para Río Blanquito, “sino que ella estaba interesada en todo el sector en que estamos”.

Santos Ferrera, esposo de Arabella, dijo que su esposa era una persona muy servicial a la comunidad, dedicada a su hogar, una mujer muy honorable e intachable. “Desgraciadamente sucedió esto que no tiene pies ni cabeza porque únicamente lo que hacíamos era el bien para la comunidad, es inexplicable este vil asesinato de mi esposa, no entiendo yo porqué actuaron así y tener ese valor de entrar a la iglesia a cometer ese atroz crimen”, expresó Ferrera.

“Yo le pido a las autoridades que por favor hagan algo en este país porque estamos perdiendo vidas muy valiosas, útiles a nuestro pueblo, porque eso era ella”, agregó Ferrera. La víctima fue presidenta durante seis años de la junta de agua de Río Blanquito, comunidad para la que consiguió muchos proyectos.

Vecinos de la comunidad indicaron que Arabella era una mujer religiosa, amante de la verdad y la honestidad. “Siempre tenía una sonrisa y estaba buscando ayudar al prójimo”, expresaron. La querida dama será enterrada hoy en el cementerio de Río Blanquito, Choloma.