Un nuevo sismo de 5.7 grados en la escala de Richter sacudió anoche Honduras a las 11.13 (5.13 GMT) reportó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter.
El jefe del Departamento de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Gónzalo Cruz, explicó que el sismo de ayer es producto de una sismicidad asociada al contacto de las placas Norteamericana y El Caribe en diferentes puntos.
El epicentro fue en el mar frente a las costas de Honduras a unos 30 kilómetros de La Ceiba y Utila a una profundidad de 10 kilómetros tuvo una duración de al menos 7 segundos, según el Centro Nacional de Información de Terremotos del Usgs (por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos. En las radioemisoras los ciudadanos afirmaron que sintieron el fenómeno en todo el territorio hondureño.
La medición del Usgs se realizó con la escala de 'magnitud de momento', utilizada por los sismólogos estadounidenses, que mide el área de la falla que tuvo una ruptura y el total de energía liberada.
El movimiento telúrico se sintió en la madrugada en las ciudades de El Progreso, Santa Rita y El Negrito, Yoro; La Ceiba y Tela, Atlántida; Roatán y Utila, Islas de la Bahía; y en el departamento de Cortés en San Pedro Sula, Puerto Cortés y Omoa.
El delegado de Honduras para colaborar con la Selección de El Salvador, Raúl Mayorga, dijo a La Prensa que sintió que los vidrios del aeropuerto de San Pedro Sula se quebraban. También vecinos de El Progreso informaron que el puente La Democracia no se presentan daños, ya que esta vía había sufrido severos daños en el terremoto pasado.
El sismo de 7,3 en la escala de Richter del 28 de mayo a las 2.24 de la mañana (8.24 GMT) que tuvo su epicentro en la parte superior de la falla del Cisne activó la parte interior del sistema de fallas en el territorio hondureño como ser la del Motagua, La Ceiba y El Aguán, explicó Cruz, quien reiteró que los movimientos sísmicos continuarán a causa del comportamiento de las placas de Norteamericana y El Caribe.
'Todos estos comportamientos son normales, pero los hondureños no estamos acostumbrados a esta sismicidad. Los contactos de placas son activos y transmiten esfuerzos de unas fallas a otras y por eso las manifestaciones son muy naturales.'
Cuando la energía acumulada en estas fallas vaya disminuyendo, la sismicidad se reducirá. En esta semana y la próxima todavía se sentirán nuevas réplicas.
La parte Noroccidental y Atlática del territorio hondureño está rodeada de estas fallas tectónicas y mientras no liberen su energía se seguirán sintiendo temblores o sismos de magnitudes intermedias y mayores.
El comisionado de la Comisión Permanente de Contingencias, Copeco, Marcos Burgos, informó hoy que el sismo de 5.7 grados registrado anoche no fue una réplica, sino un movimiento independiente.
Burgos afirmó que existe la posibilidad de que en Honduras se registren más seísmos después de 150 años sin movimientos telúricos de gran magnitud.
El terremoto del 28 de mayo, de 7,1 grados en la escala de Richter, sacudió a 16 de los 18 departamentos de Honduras y los mayores daños se registraron en el Valle de Sula, el más productivo del país.
El último sismo fue registrado por el Ineter esta mañana a las 6:35 de la mañana (12.35 GMT) , tuvo una magnitud de 4.9 grados en la escala de Richter y su epicentro se ubicó en el mar, a 37.9 kilómetros de profundidad.
Al menos unos seis temblores que oscilan entre los los 4.0 y casi 6.0 grados en la escala de Richter se registraron en los aparatos del Departamento de Física de la Unah. El sismo de mayor intensidad se registró en Honduras a las 11:13 de la noche de ayer domingo.
Voceros de la Policía y del Cuerpo de Bomberos de Honduras efectuaron monitoreos nacionales y aún no han reportan víctimas humanas o daños materiales.
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