Decenas de familias empezaron a chapear y quemar el monte de un predio con la finalidad de invadirlo.
El terreno está ubicado en el sector conocido como Rancho El coco, en el noroeste de la ciudad.
Desde hace unos días varias mujeres, hombres y niños empezaron la labor de limpieza en el solar. Cada familia tomó el
pedazo donde pretende construir su casa.
En algunas áreas se puede observar que ya empezaron a dividir con palos los solares.
Carlos Alvarado, jefe de Urbanismo de la Municipalidad, informó que recibió dos llamadas ayer a eso de la 1:00 pm, donde lo alertaron de esta invasión. Sin embargo, asegura que nadie ha puesto una denuncia formal aún.
“Mañana -hoy- nos trasladaremos al lugar para indagar sobre este caso y conocerlo bien”, expresó Alvarado. En el operativo participará la Policía Preventiva, Justicia Municipal y personal de Urbanismo.
Desalojo
Añadió que si el predio le pertenece a la Municipalidad tendrán que realizar el desalojo inmediatamente. Luego estarán vigilantes para que no se vuelva a dar esa situación.
De ser privado, los dueños de la propiedad son quienes deben velar por ella y hacer valer sus derechos en el marco de la ley.
“Se nos ha dicho que se trata de un predio privado, pero no lo tenemos confirmado y eso es lo que vamos a ver en la visita que haremos”, explicó.
El personal involucrado en el operativo estará en el predio hoy a las 8:30 am para tomar las medidas que sean necesarias.
Esta es la única información que tiene referente a las invasiones.
Se defienden
Motivados por la pobreza y la desesperación, dicen actuar los vecinos que han estado viviendo en el bordo de Río de Piedras y ahora se han instalado en los predios baldíos que hay cerca de su caserío.
“Nos dijeron que iban a construir un bulevar donde están nuestras casas y por miedo a quedarnos en la calle con nuestros hijos hemos marcado lotes en estos terrenos.
Tenemos necesidad y las autoridades del Gobierno deben entender que no tenemos otra opción”, manifestó Rosa Pineda, una de las mujeres que se encontraba ayer limpiando el terreno.
Pineda estaba desde la mañana, junto a dos hermanas, acomodando la tierra con azadones para cimentar las bases de la casa de láminas de zinc que piensa trasladar desde el bordo de Río Blanco a esa zona.
Aseguró que son más de 1,000 personas las que han invadido los predios y que no piensan desalojar el lugar si no les aseguran un lugar digno donde vivir.
“Llevamos dos semanas marcando nuestros lotes, nadie se ha peleado por ellos, todos estamos conscientes que lo que necesitamos es un sitio donde vivir”, dijo otro de los invasores.
Los vecinos señalaron que se repartieron la tierra en partes iguales y aseguraron que ahí levantarán sus nuevas casitas.