22/02/2024
06:22 AM

Nadie está por encima de la ley

    Así sea la persona que durante cuatro años ocupó el cargo más importante y poderoso del mundo: la presidencia de los Estados Unidos de América.

    Ese es el caso de Donald Trump, cuyo alegato de estar inmune de ser acusado de conspirar para subvertir el resultado de la elección presidencial del 2020, en razón de haber ejercido la titularidad del Poder Ejecutivo, fue rechazado por unanimidad por la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia.

    Recuérdese que cuando su contendiente Demócrata, Joseph Biden obtuvo mayoría de votos en el Colegio Electoral, la reacción de Trump fue no solo desconocer el resultado desfavorable a su pretensión de ser reelecto, sino que, adicionalmente, excitó a miles de sus seguidores a apoderarse por asalto de la Cámara de Representantes, en donde se realizaba sesión conjunta de ambas cámaras del Legislativo que confirmaría la elección de Biden a la presidencia, lo que provocó saldo de muertos y heridos.

    Por esa acción ha sido acusado por el Departamento de Justicia de involucrarse en acto de insurrección.

    El fallo razonado de la Corte de Apelaciones argumenta que “a pesar de los privilegios implícitos en el desempeño presidencial mientras fungió como gobernante, está sujeto a la ley penal federal como cualquier otro americano, al convertirse de mandatario en otro ciudadano más.”, declarando que su reclamo de inmunidad “constituye un peligro para el sistema constitucional”. Su postura colapsaría nuestro sistema de poderes separado al posicionar al presidente más allá del alcance de todas las tres ramas: Ejecutiva, Legislativa, Judicial”.

    La lección derivada de tal fallo es que quien pretenda escudarse más allá del largo brazo de la ley, afirmando estar por encima de ella, emitiendo decretos de amnistía para protegerse, está ubicándose en la ilegalidad, y mas temprano o mas tarde, deberá responder ante los tribunales legales y los de la opinión pública, por sus actuaciones cuando desempeñó altos puestos en la Administración Pública.

    Solamente los dictadores, mediante el uso de la fuerza, intimidación y represión, o vía sobornos, alcanzan poder omnímodo. Empero, llega el momento de su defenestración, empezando entonces la cuenta regresiva: el rendimiento de cuentas, por acciones cometidas, sea por acción u omisión.