30/01/2023
05:54 AM

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Integración

El tema de la seguridad es uno de los “grandes desafíos”.

    San Pedro Sula, Honduras

    Esta columna estuvo dedicada el viernes a la visión integracionista y al acercamiento reciente con Guatemala para allanar el camino de la cooperación en defensa, seguridad, libre movilización de personas y mercaderías, en fin, eliminar barreras creadoras de distancias entre países vecinos. Con objetivos concretos y metas alcanzables la ruta bilateral se presenta como la más confiable para alcanzar lo que hasta hoy, desde hace más de medio siglo, es la utopía histórica del istmo: El Mercado Común Centroamericano.

    También el “país de la eterna primavera” negocia con El Salvador para impulsar la unión aduanera que agilice y facilite el tránsito de personas en las fronteras y contribuye al crecimiento económico mediante la inversión y las exportaciones en las dos direcciones, hasta el momento favorables, como en el caso de Honduras, para los chapines.

    Los altibajos en las relaciones de los países del Triángulo Norte, explicables generalmente por condiciones políticas, han obstruido la cooperación eficaz para el bienestar de los pueblos que, como hermanos, se entienden mucho mejor que los funcionarios y políticos. La presencia de los tres presidentes en Washington con motivo de la crisis migratoria ofreció una imagen positiva que debe ser aprovechada para el logro definitivo de lo que hoy se propone al alcance de negociaciones a emprender.

    Seis meses fue el período identificado en Tegucigalpa para lograr la unión aduanera, sumamente razonable, pues no es partir de cero ya que hay vigente legislación que permite tránsito libre de mercaderías, aunque aquellas más sensibles para la producción nacional serán el objeto de negociación a fin de no incrementar el abultado déficit comercial que El Salvador y mucho más nuestro país muestran las cuentas con respecto a Guatemala.

    El tema de la seguridad, uno de los “grandes desafíos”, es otro de los ejes prioritarios y sumamente sensitivos en la negociación de estos acuerdos bilaterales que exigen decisiones inmediatas y coordinadas al más alto nivel. En el norte del istmo centroamericano hay movimiento integracionista cuya fuerza debe resistir los embates de circunstancias aprovechadas por quienes en la división hallan tierra fértil para cultivar sus intereses.

    El cable noticioso señala que el próximo lunes viaja a la capital salvadoreña el presidente Juan Orlando Hernández. Aunque no se hace eco de la agenda, el Plan Alianza para la Prosperidad y el ambiente positivo para las relaciones bilaterales, al margen de la diferencias, pueden marcar un antes y un después en el Triángulo Norte en favor de los pueblos de esta zona del istmo centroamericano.