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Un paso hacia el medio ambiente

Roatán ha dado un paso a favor del medio ambiente con una reciente ordenanza municipal que prohíbe en la isla el uso de bolsas y pajillas de plástico desechables en supermercados, restaurantes y comercios minoristas para reducir la contaminación y el impacto ambiental negativo de estos productos no biodegradables, luego de la exigencia de varias organizaciones ambientalistas y de la población en general, en la que pedían esta medida que forma parte del nuevo plan de arbitrios, la cual se extiende a todo establecimiento comercial prohibiéndoles poner a disposición de sus clientes bolsas de plástico para el acarreo, contención y transporte de sus artículos, so pena para los infractores, de fuertes multas, tal como fue informado por LA PRENSA. Con este plan estratégico, Roatán se convierte en un espacio libre de basura, implementado ya en varios países como Alemania, Inglaterra, España, Francia, además de Chile, que es el pionero, Argentina, Panamá, Colombia y Belice en Latinoamérica, que debe ser seguida de una campaña de sensibilización urgiendo a la comunidad a la realización de buenas prácticas, como esta, que debe formar parte en las distintas municipalidades del país como una política pública que no debe, ni puede dejar de ignorarse, pues es bien sabido que los vasos de poliestireno, botellas de agua, y las bolsas de plástico son contaminantes perniciosos que migran sin control hacia el medio ambiente con las graves consecuencias que acarrean, como el daño a la fauna y a la flora de los litorales, y en los vertederos de los ríos y arroyos nacionales que se vuelcan en el océano –en donde tienen efectos devastadores– y en las playas –en donde son consumidas por las aves– como lo demuestran diferentes estudios de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que respalda estas medidas para evitar la contaminación de los ecosistemas naturales en el mundo.

En el mar, el impacto de las bolsas de polietileno es letal, tal como la ordenanza lo supone, no solamente para los peces en sus diversas especies, sino que también en otros animales como tortugas, delfines o ballenas, que mueren tras ingerirlas, ante la imposibilidad de distinguir estos desechos y sus alimentos naturales, además de que su acumulación en el suelo marino empobrece su manto al bloquearlo con estos sedimentos, lo que, en el caso de las Islas de la Bahía, perjudica en los bancos coralinos con su degradación y muerte.

De esta forma, Roatán se convierte en la primera Municipalidad del país en dictar una medida audaz como la referida y cambiar la cultura de sus pobladores en el uso y utilización de materiales no biodegradables por reciclables como las bolsas de papel, o de bolsas de tela que cada quien debe portar al hacer sus compras, como se estila en varias ciudades de los Estados Unidos y otras partes del mundo, como una contribución a un mejor futuro y a un medio ambiente libre de esta clase de desechos.