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Cómo disminuir la violencia

  • Actualizado: 07 septiembre 2007 /

En el mundo en que vivimos, hay muchos objetos, actitudes y corrientes que nos hablan de violencia, aumentando el clima terrible de ansiedad y preocupación que nos envuelve a todos. Videos, películas y hasta muñequitos llenos de sangre, muertes, asesinatos, juguetes (rifles y pistolas), actitud belicosa de los hombres, gobiernos diz que defendiendo la paz de la tierra apoyan la guerra, carencia de amor y sacrificio hacia el prójimo, falta de espiritualidad y religiosidad en mujeres y hombres, manera consumista de vivir, inversión de valores y otros muchos factores que podríamos agregar ayudan a empeorar el grado de violencia que impera en estos días.

    En el mundo en que vivimos, hay muchos objetos, actitudes y corrientes que nos hablan de violencia, aumentando el clima terrible de ansiedad y preocupación que nos envuelve a todos. Videos, películas y hasta muñequitos llenos de sangre, muertes, asesinatos, juguetes (rifles y pistolas), actitud belicosa de los hombres, gobiernos diz que defendiendo la paz de la tierra apoyan la guerra, carencia de amor y sacrificio hacia el prójimo, falta de espiritualidad y religiosidad en mujeres y hombres, manera consumista de vivir, inversión de valores y otros muchos factores que podríamos agregar ayudan a empeorar el grado de violencia que impera en estos días.

    Lo peor de todo es que como humanos y débiles que somos vamos perdiendo la capacidad de asombro y poco a poco nos resbalan o nos hacen indiferentes los baños de sangre, las muertes, los secuestros, las violaciones, sin provocar en nosotros ninguna reacción o sin tomar ninguna decisión.

    No somos capaces de reconocer que cada atentado criminal es como una bofetada en la cara para cualquier cristiano, es un abuso a la vida, es un atropello a los derechos humanos, es un insulto a la dignidad del individuo, es un dormir la conciencia al don de la vida, es crear una convivencia aberrante.

    Podemos detenernos un momento y pensar con propiedad que hace cada uno de nosotros para disminuir o evitar la violencia. ¿Hemos tratado de interesarnos por el privado de libertad, por el marero, por el enfermo de sida, y hemos trabajado para mejorar su situación? ¿Hemos creado programas de rehabilitación, sistemas de rescate, empleos que dignifiquen su ego? ¿Tenemos leyes que legislen justamente?

    Incluimos una lista de condiciones anti-violentas:

    1) Aprender a reconocer y respetar 'lo sagrado' (lo de Dios) como dicen los cuáqueros, en cada persona, incluyéndonos a nosotros mismos, y en cada parte de la creación. Los actos de la persona no-violenta ayudan a liberar lo Divino en el oponente desde la oscuridad o cautiverio

    2) Aceptarse a sí mismo profundamente, 'a quien soy' con todos mis dones y riqueza, con todas mis limitaciones, mis errores, fallas o debilidades y darme cuenta que soy aceptado por Dios. Vivir en la verdad de nosotros mismos, sin excesivo orgullo, con menos delirio de grandeza y falsas expectativas.

    3) Reconocer que aquello por lo que siento resentimiento, y quizás hasta lo detesto, en otro, viene de mi dificultad de admitir que esta misma realidad vive también en mí. Reconocer y comenzar a renunciar a mi propia violencia, la cual se hace evidente cuando yo reexamino mis palabras, gestos y reacciones.