El 22 de octubre, el presidente Donald Trump calificó de “emergencia nacional” el avance de la caravana de migrantes hacia Estados Unidos y aseguró haber alertado al Ejército. Añadió que entre los migrantes hay “criminales” y “desconocidos de Oriente Medio”. La declaración de emergencia nacional se sustenta en una ley aprobada en 1976. Desde entonces, los Presidentes de Estados Unidos han hecho uso de esa herramienta en decenas de oportunidades.
En la actualidad siguen vigentes declaraciones relacionadas con temas variados. La más antigua es una aprobada por el presidente Jimmy Carter por la toma de rehenes en la embajada de Estados Unidos en Irán (1979). La legislación establece que las declaraciones deben ser renovadas anualmente, por ello la orden acordada por Carter ha debido ser ratificada por los Presidentes que le sucedieron en el cargo hasta ahora.
Barack Obama durante su estancia en la Casa Blanca realizó 13 declaraciones de emergencia nuevas y renovó otras 21 aprobadas por sus antecesores, según el diario USA Today. Después de los ataques contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el entonces presidente George W. Bush emitió la orden 7,463, mediante la cual decretó una emergencia nacional que le otorgaba al jefe del Ejecutivo poderes extraordinarios.
Esta orden fue renovada desde entonces cada año tanto por Bush como por Barack Obama. El 9 de octubre pasado, el presidente Trump extendió la proclamación de la emergencia nacional por terrorismo.
La afirmación que en la marcha de migrantes se encuentran terroristas es un nuevo enfoque, pero el uso de las Fuerzas Armadas para responsabilidades civiles de aplicación de la ley están limitadas en la ley Posse Comitatus (1878).
Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos