Bien podríamos decir que los cambios más drásticos que ha sufrido el sistema de justicia en Honduras son la oralidad del sistema judicial y, ahora, el expediente judicial electrónico, que se presenta como la gran panacea para combatir los muchos males que aún aquejan la justicia, la cual, tenemos que reconocer, ha tenido cambios positivos en los últimos 20 años. Entre esos males más graves que aún le restan confiabilidad a la justicia está la mora judicial, la cual se tratará de combatir con el sistema de expediente judicial electrónico (Seje), pero que creemos que poner las esperanzas en el cambio del sistema de papel a un electrónico no ataca todas las causas para que aumente la mora judicial.

Se tienen que abordar diversos problemas que tienen que ver con un aumento de personal, especialmente jueces, así como también en una capacitación formal, continua y permanente que permita que los operadores de justicia apliquen la ley y resolver asuntos hasta llegar a la especialización, pues tenemos que entender que se terminó la época en que creíamos que los jueces eran una especie de todólogo, pues el aumento de la normativa jurídica y el surgimiento y fortalecimiento de nuevas y antiguas instituciones jurídicas exige en los operadores la especialización. Sin olvidarnos de la corrupción, hablamos de aspectos técnicos y formales, en cuanto a personal, por ejemplo, ya que es queja constante el atraso de un expediente o la falta de celebración de una audiencia porque un juez está incapacitado, enfermo o por otras razones se ha ausentado, por lo que debe haber un equilibrio entre el principio del juez juzgador y la posibilidad de un juez integrante temporal que pueda suplir cualquier falta de ese juez. Es muy cierto que el expediente judicial electrónico puede combatir la mora judicial y la corrupción, pero todavía existen las excusas, y no es novedad que muchos jueces se disculpan en sus resoluciones por no resolver en los términos que fijan las leyes, excusándose en el exceso de trabajo y la falta de personal. Que no hay muchos postulantes para jueces, pero es que ya debería la Corte Suprema de Justicia, a través de la Escuela Judicial, abrir la escuela para jueces, donde todo el profesional del derecho que le interese la carrera judicial se pueda capacitar. Porque hay una serie de deficiencias en los actuales egresados en aspectos que solo se pueden suplir mediante una capacitación intensa y continua. Hablamos de redacción jurídica, de lógica jurídica, de conocimiento de principios jurídicos y de ética en la función judicial. Damos la bienvenida al expediente judicial electrónico, esperando que en el corto plazo avance a todas las ramas de la justicia, no solo al área penal; pero también creemos necesario un abordaje para combatir la mora judicial con aumento de personal, capacitación intensiva y continua y un conocimiento y énfasis en los principios éticos que deben gobernar la función judicial.