25/05/2024
03:42 PM

Crimea...

Graco Pérez

La grieta que ha separado a las potencias del G7 se profundizó en el inicio de la reciente cumbre de líderes en Canadá. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reclamó la reincorporación de Rusia, país que fue expulsado a raíz de la crisis de Ucrania por la anexión de la península de Crimea en 2014.

En esa posición le apoyó el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, recientemente nombrado en el cargo por una coalición pro rusa. Este nuevo frente se suma a una guerra comercial entre Estados Unidos y sus aliados que tensó la reunión.

Desde 1997, Rusia acudía a los encuentros como socio bajo el formato G7+1. Su incorporación como miembro de pleno derecho y bajo la denominación G8, se produjo en una cumbre en Canadá en 2002.

En 2014, cuando el G8 se separó de Rusia y se volvió a convertir en el G7, el presidente de Estados Unidos era un convencido del multilateralismo, Barack Obama, el líder de Italia era Mateo Renzi, del Partido Demócrata, y Reino Unido aún formada parte de la Unión Europea.

En la cumbre, el presidente Donald Trump declaró: “Soy la peor pesadilla de Rusia”, intentando marcar terreno frente a Rusia, “pero, dicho esto, Rusia debería estar en esta reunión”. “¿Por qué tenemos una reunión sin Rusia? Te guste o no, y puede que no sea políticamente correcto, tenemos que gestionar los asuntos globales”.

Por otro lado, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk aseguró: “Lo que más me preocupa es que el orden internacional basado en normas está siendo atacado. Y lo que es bastante sorprendente, no por los sospechosos habituales, sino por su principal arquitecto y garante, Estados Unidos”.

Parece que el inicio del Mundial borra diferencias, y a Crimea…

Máster en Relaciones Internacionales y en Estudios Asiáticos