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Trump, Cuba y congresistas  

Muchos se preguntan qué pasará con las decisiones del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto a las medidas que el congreso de Estados Unidos en su mayoría aprobó liderado por el presidente Obama con respecto a Cuba. Esto mezclado con el hecho de que el dictador Fidel Castro ya no existe, y para algunos cubanos tanto de la isla como de Miami, sí ha habido un mínimo cambio con respecto a temas como la Internet y el comercio. Cambios mínimos pero que algunos piensan podrían llevar lentamente al camino correcto de libertad.

Según un informe publicado en El Nuevo Herald de Miami, hace seis meses Trump exploró intereses económicos en la isla. Hablaba yo con una fuente que prefiere guardar su identidad y me comentaba de la gran expectativa comercial de muchos desarrolladores con respecto a Cuba, la cual no se ha disuelto ni se disolverá con el cambio de Gobierno si hay más interés económico detrás. Ya la revista Newsweek había nombrado en un informe reciente la cantidad de intereses económicos que se han relevado y negocios al presidente Trump con dictaduras, y el hecho de que exploró Cuba ya desde hace un tiempo.

En 1999 en un discurso se opuso a hacer negocios con la isla y lo dijo en un discurso. Pero si algo ha caracterizado a Donald Trump, es su capacidad de cambio de discurso precisamente, por eso me sorprende sobremanera cuando escucho a los congresistas cubano-americanos que nos representan en Washington, que antes no apoyaban a Trump, en momento de tanto revuelo emocional, como es el momento en el que muere el dictador que tanto daño les hizo a ellos o a sus familias, diciéndole a sus compatriotas que bajo el presidente Trump están seguros que se revertirán las medidas de apertura para con la isla y que todo será mejor.

Me pregunto mejor para quién. Claramente el bloqueo o embargo no ha tenido repercusión para la gente en Cuba ni les ha dado libertad, entonces no me explico cómo es que con esa seguridad pueden asegurar que es el camino a seguir. Las medidas de apertura recientes ni retomar relaciones comerciales con Estados Unidos ha dado resultado tampoco y el maltrato en la isla comunista continúa. Pero entonces, no es ni la una ni la otra. Pero más la segunda, que al menos ha dado la oportunidad a la gente de sentir deseo por adquirir cosas. Me explico, qué pasaría hoy día si le quitaran el Internet después de que Google hace iniciativas en la isla a los jóvenes. Probablemente no se quedarían de brazos cruzados. Pero si nunca se les da nada a esos jóvenes, por seguir castigando una dictadura, entonces el comercio entre familiares de Miami y la isla seguirá como antes, en manos de empresas que envían y unos cuantos que viajan.

Creo que la raya entre Cuba antes y después de Fidel no puede ser medida por congresistas alabando a Trump diciendo que se volverá a cerrar comunicación (parcial porque todos sabemos que las maneras de comercio con la isla han existido para algunos pocos) y a asegurar que eso será lo que Trump hará. Y mas allá, usando algunas herramientas ejecutivas. La raya debe ser medida con un análisis profundo, de que es lo que en realidad se puede hacer desde afuera y desde adentro para que la isla tenga cambios. Tampoco me confiaría de que después de que todas estas empresas que han despegado con comercio a la isla se cerrará, para algunos eso sería como que el presidente Trump, que es capitalista, no le diera la oportunidad de comercializar a los republicanos.

O es que acaso no comercializan con la China Comunista y otros países que violan derechos humanos. Finalmente creo que los cubanos en Estados Unidos deben pedirle más análisis y dedicación a sus funcionarios electos.

No todo tiene que ser emocional, o a conveniencia de unos pocos. La libertad en Cuba no llegará sin una verdadera estrategia y compromiso de los que están más cómodos.


*Twitter, Facebook e Instagram @sabinacovo