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10:16 PM

Un violento tifón paraliza los transportes

  • Actualizado: 09 octubre 2009 /

Un potente tifón alcanzó el centro de Japón ayer, dejando por el momento al menos un muerto y 32 heridos, daños materiales y una parálisis en los transportes.

    Un potente tifón alcanzó el centro de Japón ayer, dejando por el momento al menos un muerto y 32 heridos, daños materiales y una parálisis en los transportes, según las autoridades y la prensa local.

    Acompañado de ráfagas de viento de hasta 200 km/h, el tifón Melor alcanzó la prefectura de Aichi de la gran isla de Honshu, trayendo fuertes lluvias. El tifón se desplazaba luego hacia el noreste de la isla.

    La televisión japonesa emitía imágenes de puentes derrumbados, techos levantados y árboles caídos sobre las carreteras y las vías de ferrocarril.

    Un repartidor de periódicos, de 54 años, murió en la prefectura de Wakayama (centro-oeste), cuando su moto chocó con un árbol caído en la calzada, según la Policía.

    Al menos 32 personas resultaron heridas en todo el país, y más de ocho mil fueron evacuadas en refugios, aseguró la televisión pública NHK.

    Fenómeno

    Procedente del Océano Pacífico, el tifón se debilitó ligeramente al alcanzar tierra firme, aunque “sigue siendo muy peligroso”, advirtió Takeo Tanaka, de la Agencia meteorológica.

    “Los vientos son violentos y las lluvias torrenciales. También hay que ser prudentes ante los riesgos de corrimientos de tierra”, explicó a la AFP.

    Unos 330 vuelos, la mayoría nacionales, fueron anulados, como también fueron cancelados numerosos trayectos de tren.

    Afectados

    Más de cincuenta mil hogares estaban privados de electricidad en las prefecturas de Mie (centro-oeste), Gifu (centro) y en la región de Tokio, anunciaron varias compañías eléctricas.

    La empresa automovilística Toyota paró la producción en sus doce fábricas del archipiélago durante todo el día.

    Melor, que significa jazmín en malayo, es el último en una serie de potentes tifones que barrieron a Asia en semanas anteriores.

    A fines de septiembre, el tifón Ketsana mató a unas 300 personas en Filipinas, y a más de 150 en Vietnam, provocó víctimas también en Laos y en Camboya.