La tormenta tropical Rick llegó ayer a la costa mexicana del Pacífico, al norte de la ciudad de Mazatlán, derribando árboles y carteles después de ignorar el centro turístico de Los Cabos en la península de Baja California.
El vórtice de la tormenta tocó tierra aproximadamente a las 10 de la mañana con vientos de 90 kilómetros por hora, provocando un alto oleaje en Mazatlán, cuyos residentes acudieron al malecón para observar el espectáculo. Luego de su llegada a tierra, la tormenta degeneró rápidamente en depresión tropical, bajando la fuerza de sus vientos a 55 kilómetros por hora.
Se disipó por completo el miércoles por la tarde, informó el Centro Nacional de Huracanes de EUA. Las autoridades no emitieron reportes de daños de importancia, aunque una lluvia intensa empapó la ciudad desde la noche del martes y varios árboles fueron arrancados de raíz por la fuerza de los vientos.