"Heidi traficaba droga y se prostituía", asegura en juicio Rey del Cachopo

César Román, en su declaración ante el jurado, negó haber matado y descuartizado a su novia hondureña.

En su declaración, César Román, conocido como el Rey del Cachopo, dijo que su relación con Heidi Paz duró poco tiempo.
En su declaración, César Román, conocido como el Rey del Cachopo, dijo que su relación con Heidi Paz duró poco tiempo.

Madrid.

César Román, conocido como el Rey del Cachopo, ha asegurado que Heidi Paz, de cuya muerte se le acusa, traficaba con droga y participó en dos "vuelcos" de cocaína, motivo por el que un comisario de Policía le apuntó con una pistola pidiéndole la droga que ella le debía.

Durante su declaración ante el tribunal del jurado que le juzga por presuntamente matar y descuartizar a Heidi Paz en agosto de 2018, César Román ha negado estos hechos y, al ser preguntado en julio de 2018 Heidi le contó cosas de su vida que él desconocía y que le parecieron "de otra persona".

Ha relatado que comenzó a salir con Heidi desde mayo de 2018 hasta el 20 de junio, tras lo que continuó quedando don ella a veces pero "como amigos con derecho a roce", y al inicio de la relación ella le pidió que le acompañara a una reunión con unos amigos que eran prestamistas para que le prestaran 9.000 euros que destinaría a traer sus hijos de Honduras.



Él la acompañó sin dar más relevancia, hasta que tras la ruptura, él "conoció a otra Heidi, muy decidida" que le contó que ya vino de Honduras a España huyendo "porque un jefe de una mara se había encaprichado de ella" y se tuvo que dedicar a ser prostituta y finalmente a trapichear con droga.

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Más adelante participó en dos "vuelcos" o robos de droga en Madrid, según le contó en sus encuentros, y le explicó a César Romám cómo desactivar alarmas de Securitas y Prosegur, ha asegurado el acusado que ella le contó.

Román, que era hostelero especializado en cachopos, ha relatado este martes que vio a Heidi por ultima vez el 3 de agosto, y ya el 12 de agosto, cuando ella estaba desaparecida y había aparecido un tronco humano en una nave del barrio madrileño de Usera, se encontró con un amigo de Heidi de los que le habían prestado dinero y presuntamente se dedicaban a la droga.



Este amigo, Matías, le pregunta dónde está Heidi, él le asegura que no lo sabe, que ya no son pareja, y él le pide que se encuentre con otro conocido al día siguiente, a lo que accede porque creía que le iban a pedir que consiguiese los 9.000 euros del préstamo que le habían concedido a ella.

Al llegar a la plaza de Legazpi Matías le llevó a una zona apartada y allí un hombre que le presentaron como "comisario de Policía" le preguntó dónde estaba ella, y al decirle que no lo sabía, le inquirió. "¿Dónde están mis doce kilos?".

Al responderle que no sabía nada, que solo quedaba con ella para acostarse juntos y hacía días que no la veía, el comisario sacó una pistola automática negra, le agarró por el hombro, le apuntó en el estómago y le dijo: "Te vacío el cargador a ti y luego con tu familia hago lo mismo".

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Así le dio 48 horas para localizar a Heidi o bien llevarle la droga o decirle dónde estaba el estupefaciente.

Tras este incidente César Román decidió irse a Zaragoza, para apartarse de ese grupo de personas y porque, ha dicho, a veces es mejor desaparecer para que pasen los problemas.

Román está declarando de manera ágil, locuaz y detallada, cogiendo en ocasiones folios del sumario que tiene sobre la mesa en la que está declarando.

La Fiscalía pide para él 15 años y cinco meses de prisión por homicidio y profanación de cadáver con las agravantes de parentesco y motivos de género, mientras que la acusación particular ejercida por la familia de Heidi pide 25 años por asesinato con alevosía y agravante de parentesco y género, más otro año por maltrato habitual.

Mientras, la acusación popular ejercida por la Comunidad de Madrid solicita 15 años de cárcel por homicidio con agravante por razón de género.

La Prensa