María Benita Flores, de 73 años, asiste fielmente a la misa en la catedral de San Pedro Apóstol cada domingo. Este 3 de febrero tenía una motivación extra para asistir. La celebración del 272 aniversario de la Virgen de Suyapa, patrona de Honduras.
En esta ocasión decidió ir acompañada de sus seres más preciados, su hija y su nieta que viajaron desde el occidente. Las tres buscaban un rincón en la abarrotada catedral de San Pedro donde miles de personas ya veneraban a la virgen.
'Desde que estoy jovencita vengo a misa, pero con más esmero trato de no fallar a la misa que se hace a la vigencita de Suyapa. Ella ha sido muy buena conmigo y hoy le agradezco por su misericordia para conmigo y mi familia', dijo la septuagenaria.
Cientos de miembros de las Fuerzas Armadas participaron de la misa.

Como ella centenares de sampedranos que profesan la religión católica llegaron fieles a la basílica para ofrecer honor a su patrona desde hace 272 años cuando sucedió su hallazgo.
En la misa, estuvieron presentes, además de cientos de familias y organizadores de la diócesis, más de 500 de elementos de las Fuerzas Armadas que ofrecieron ofrendas a la virgen.
Pancartas con leyendas 'Patrona de las Fuerzas Armadas', lucieron en las manos de los militares devotos que agradecieron a la virgen por 'su cuidado y protección' un año más.
'Estamos todas las unidades armadas del sector noroccidente del país. La base la integran la 105 Brigada, Base Aérea, Naval y Hospital Militar. Nos sentimos agradados, contentos por las bendiciones de la coronela general de las Fuerzas Armadas nos ha brindado', manifestó el coronel Óscar Castillo, una de las autoridades presentes en la ceremonia.
Mensaje
Por su parte, el párroco de la catedral de San Pedro, padre Glenis Yovani Mejía, en su homilía hizó hincapié de la benevolencia que Dios ha tenido con el país y la necesidad que existe de familias hondureñas 'obedientes a Él'.
El párroco de la catedral de San Pedro, padre Glenis Mejía, ofició la misa.

'Rebosamos de alegría en esta ceremonia porque María nos invita a ser hombres nuevos, familias nuevas que transformen la situación de injusticia y violencia en Honduras.
La bendición de Dios está con nosotros aún en medio de tanta maldad y muchas veces el pecado nos impide ver la gracia de Dios. Necesitamos ser personas que cambien el rumbo de esta sociedad', dijo el Párroco.
A las 11:00 am se realizó la segunda misa, dirigida por el obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, monseñor Ángel Garachana, que además celebraba 24 años en dicho lugar y que fue celebrado por los presentes.