Con una ceremonia especial, el alcalde capitalino Ricardo Álvarez, junto a su Corporación Municipal, rindieron un homenaje al ex alcalde de la ciudad, César Castellanos Madrid, quien hace 13 años falleció en un accidente aéreo mientras supervisaba la destrucción que dejó en Tegucigalpa y Comayagüela el paso del huracán Mitch, en 1998.
Después de colocar una ofrenda floral frente al busto construido en honor al popularmente conocido “El Gordito”, en el parque que lleva su nombre, a la altura del bulevar Juan Pablo II, Álvarez resaltó que el ex alcalde se destacó por ser un hombre honesto, trabajador y preocupado por el desarrollo de la ciudad.
La muerte trágica de Castellanos Madrid dejó un hueco enorme en los capitalinos, porque soñaba con una mejor capital, y a pesar que sólo gobernó durante ocho meses el Distrito Central, dejó un gran legado digno de imitar y por ello “estamos trabajando como él nos enseñó, por eso siempre estoy en el lugar donde la gente me necesita, cuando hay inundaciones, incendios, derrumbes e inundaciones”, agregó el alcalde.
“Todos los que conocimos al ´Gordito´ lo seguimos porque era simpático, nos daba la mano y nos abrazaba con una sonrisa sincera expresando lo que quería para la capital y para Honduras, todos lo seguimos y trabajamos por él,
lo respetábamos y queríamos, era una figura que despertaba mucho entusiasmo en los niños”.
Álvarez dijo sentirse orgulloso de haber trabajado a la par de César Castellanos Madrid, quien se destacó por su liderazgo y siempre estaba de primero para trabajar por una mejor ciudad, “eso me motivo a imitarlo y ser solidario con la gente que más necesita de sus autoridades”.
Por su parte, Vilma de Castellanos, exesposa del desaparecido edil capitalino, indicó que cada año el actual alcalde rinde un homenaje al “Gordito”, porque fue un gran ser humano, un excelente profesional y alcalde de primera.
La capital y Honduras perdieron un gran hombre que nos enseñó a hacer las cosas bien, porque no ordenaba sino que trabajaba a la par de todos y nos dejó un gran legado, por ello siempre estará vivo en nuestros recuerdos.
Luego de agradecer al alcalde Ricardo Álvarez por tener presente a quien fue su esposo, Vilma de Castellanos manifestó que no es fácil manejar una ciudad, Tegucigalpa necesita del apoyo del gobierno y de todos los ciudadanos.