Simpático, afable y de sonrisa fácil, este integrante de la oligarquía agraria del departamento de Olancho -al igual que Zelaya-, se ha esforzado en reconciliar a una sociedad dividida, y el domingo pasado firmó un acuerdo que permite que el presidente derrocado regrese de su exilio en República Dominicana.
Desde que asumió la presidencia el 27 de enero del 2010, tras ganar las elecciones del 29 de noviembre de 2009 efectuadas bajo el gobierno interino, Lobo, de 63 años, se propuso normalizar las relaciones con la comunidad internacional, consciente de la necesidad de obtener recursos externos para reencauzar una economía declarada por él mismo como en 'bancarrota'.
Con la ayuda de sus homólogos de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Venezuela, Hugo Chávez --un aliado de Zelaya que ni siquiera lo reconocía--, Lobo firmó el domingo en Cartagena, Colombia, un acuerdo que permitirá al depuesto presidente poner fin a un exilio de 16 meses.
El regreso de Zelaya abre el camino para la reincorporación de Honduras a la Organización de Estados Americanos, OEA.
Lobo logró que la justicia anulara los juicios contra el ex presidente, al tiempo que tranquilizaba a quienes se oponían a su regreso.
En sus 16 meses en el poder, este gran productor de maíz, soya y sorgo ha mostrado una habilidad política digna de un malabarista.
El gusanillo de la política le entró de muy joven al menor de cuatro hermanos. Su paso por la Universidad Patricio Lumumba de Moscú, en la década de 1980, le dio fama de izquierdista en su juventud, muy al contrario de Zelaya.
Para borrar su pasado rojo estudió después en la Universidad de Miami, Estados Unidos, donde obtuvo un título en administración de empresas, y se afilió al partido más derechista del país, el Partido Nacional (PN), que apoyó el la destitución de Zelaya. Lobo está casado con Rosa Elena y tienen cuatro hijos.
Con el regreso de Zelaya, el mandatario busca, junto con la reconciliación nacional, dar de paso un jaque mate al tridicional rival del PN, el Partido Liberal (PL), agudizando sus divisiones.
Lobo ganó las elecciones en 2009 favorecido por la crisis en el PL y porque Zelaya llamó a no sufragar.
Sin embargo, aunque el PL no se recupere, Lobo enfrenta la amenaza de un movimiento popular opositor dirigido por el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), donde se aglutinaron los zelayistas y se incorporaron maestros, obreros, campesinos, estudiantes y todo tipo de organizaciones sociales, que bajo la batuta de Zelaya le puede disputar la presidencia al PN en 2013.