24/02/2024
01:40 AM

'Por mar y en grandes cantidades entra la droga”: jefe del Comando Sur de EUA

John Kelly, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, propone a Honduras un “escudo marítimo”.

San Pedro Sula, Honduras

El mensaje para el Gobierno de Honduras es claro, contundente y sin ambages: El derribo de un avión por parte de la Fuerza Aérea Hondureña al entrar en vigor la recién aprobada Ley de Protección de los Espacios Aéreos, violaría acuerdos internacionales de aeronavegación civil y en consecuencia traerá repercusiones en la cooperación que Estados Unidos presta al país en materia de seguridad e Inteligencia.

La advertencia fue formulada ayer por el jefe del Comando Sur de EUA, John F. Kelly, en una entrevista exclusiva concedida a Diario LA PRENSA con motivo de su tercera visita a Honduras, en la que acompañó al subsecretario de Estado de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, Willian Brownfield.

“Realmente pienso que habría repercusiones en cuanto a la asistencia de Estados Unidos si derribaran una aeronave, no sé cuáles serían porque tendríamos que trabajar en eso nosotros fuertemente”, dijo.

Kelly y Brownfield se entrevistaron antenoche con el presidente Juan Orlando Hernández, pero los detalles de lo conversado no trascendieron a los medios de comunicación.

Kelly, quien vestía el tradicional uniforme militar de campaña del Ejército de EUA, ofreció la entrevista poco antes de viajar a la región norte de Honduras en una visita para ver la posibilidad de establecer un escudo marítimo en la zona costera del país.

El diálogo con LA PRENSA duró menos de 30 minutos y tuvo lugar en un espacio reservado de un céntrico hotel de la capital, ante la atenta mirada de varios de sus asistentes y diplomáticos de la embajada de EUA en Tegucigalpa.

El jerarca militar estadounidense ofreció algunos detalles de lo conversado con el Gobernante hondureño y también se refirió la Ley de Protección de los Espacios Aéreos, la lucha contra las drogas, el futuro de la cooperación y la continuación de la presencia militar norteamericana en la base militar de Palmerola.

Sin ahondar en detalles, Kelly dejó entrever que uno de los principales temas abordados con las autoridades hondureñas fue la preocupación que prima en Estados Unidos por la interdicción y derribo de aeronaves civiles sospechosas de transportar drogas en ciertas zonas del territorio hondureño.

Destacó que la lucha contra el narcotráfico es mucho más efectiva en el mar que en el aire debido a la gran cantidad de drogas que se trafican por esta vía y que en caso de operaciones conjuntas pueden alcanzar hasta 5 mil y 7 mil kilos en un solo decomiso.

Reveló que Estados Unidos ofreció apoyo al Gobierno hondureño para establecer un “escudo marítimo” que permita combatir de forma más eficiente ese delito en los espacios oceánicos y evitar que la droga llegue y se pierda en tierra adentro, en donde es más difícil recuperarla y genera más violencia por los actores que intervienen.

Asimismo, apuntó que su Gobierno está dispuesto a compartir información de Inteligencia con las Fuerzas Armadas de Honduras para identificar los puntos de desembarco en la zona norte del país y así frenar el trasiego de drogas que llegan a tierra firme, lo cual sería mucho más seguro que hacerlo por el aire porque no tendría repercusiones colaterales en la población civil.

No obstante, el jefe militar no especificó si el Gobierno de Honduras está anuente a reconsiderar su política de protección de sus espacios aéreos, aunque reveló que el presidente Juan Orlando Hernández “no quiere hacer esto ahorita” y ha puesto a todo su equipo ministerial a trabajar y analizar profundamente este tema.

A continuación parte de la entrevista concedida a este diario:

–¿Cuál ha sido el propósito puntual de su visita a Honduras?

Bueno, realmente es rutinaria, yo frecuentemente visito estos países y es mi tercera en el año a Honduras, he viajado a todos los países que pueda en una base regular de visitas a todos los países que se encuentran en el cono sur del Mundo. Cuando yo vine anteriormente hace un año me reuní con el presidente Lobo y su equipo de trabajo. Volví a reunirme con ellos hace unos seis meses y fui invitado a la inauguración del Gobierno del presidente Hernández, pero no pude venir.

Este ha sido un viaje que ha estado programado hace seis meses, así que el propósito es venir y hablar con el nuevo Presidente, que yo ya había conocido en Miami hace un mes. Tuvimos una muy buena reunión en Miami antes de que él se convirtiera en Presidente, pero vine solamente para darle continuidad al nuevo equipo de seguridad y ver cómo iban las cosas.

–¿Puede ampliarnos los temas abordados con el presidente Hernández?

Uno de los dos temas principales fue el de derechos humanos, una de las cosas que el Comando Sur defiende y yo quiero pensar que Estados Unidos también defiende son los derechos humanos. En mi primera reunión el día de ayer al reunirme con su equipo de seguridad y luego separadamente con el Presidente fue muy interesante hablar sobre derechos humanos.

Mi sentir es que todo lo que su Presidente está haciendo está relacionado con los derechos humanos. Ayer me reuní con nueve o diez miembros de la comunidad de derechos humanos. Puedo mencionarte que siempre que visito Honduras o cualquier otro país trato de reunirme con los grupos de derechos humanos, lo hago en Washington frecuentemente, solamente para tener un sentido de lo que está pasando en mi país.

El otro tema del que hablamos, y acuérdese que soy un miembro militar y no soy un diplomático, así que yo hablo de los desafíos y posibles soluciones militares. La discusión era que habían dos aspectos del escudo que es el aspecto marítimo, tu sabes que la mayoría de las drogas vienen de América del Sur al territorio hondureño por tierra y por mar a México y Estados Unidos y no por aire.

Mis servicios de Inteligencia me dicen que el 80% (de la droga) entra por mar y en grandes cantidades, entre 4 y 5 toneladas por vez y el 15 y 20% restante por aire. Toda esa droga sale de Venezuela y puede caer aquí, pero cuando ves el tamaño del problema el escudo marítimo sería muy efectivo.

Hablamos de eso (con el Presidente) y de algunas formas que nosotros podríamos asistirles en la costa norte, porque contamos con muy buena Inteligencia de donde vienen y a donde aterrizan en la Costa Norte del país, y cómo puedes imaginarte son áreas que no son muy pobladas, así que hay forma de atacar, esto sin afectar a las personas que viven ahí. De hecho el Presidente me preguntó ayer que si tenía tiempo para volar a la costa norte y lo voy hacer en unos minutos y voy a ir a caminar y reunirme con los comandantes que se encuentran asignados ahí y tratar de comenzar a pensar en algunas de estas cosas que estamos sugiriendo. No se trata de que las fuerzas de Estados Unidos vengan aquí, pero sí de algunas cosas que podemos sugerir y formas mejores de compartir la información de Inteligencia a las Fuerzas Armadas y al Gobierno de Honduras.

Más o menos esa fue la cuestión que tratamos y hablamos también de los problemas y cómo eso funcionaria.

–Usted me dice que el combate al narcotráfico puede ser más efectivo por mar que por aire, entonces ¿qué opinión tiene de la Ley de Protección de Espacios Aéreos?

Primero que todo, Honduras es una democracia, el nuevo Presidente ha ganado unas elecciones justas, los legisladores aprobaron esta ley y esto es todo de lo que se trata la democracia en los países libres: aprobar leyes.

Desde mi punto de vista militar, si su país tiene recursos militares y policiales limitados, deben hacer un análisis de costo beneficio de cómo la mayoría de las drogas llegan aquí y el hecho es que llegan a través del mar. Entonces sería más eficiente enfocarme en el mar y tal como ya le dije la belleza de hacer esto en el mar es que no involucra civiles que pueden salir o resultar heridos, se puede interceptar grandes toneladas en el mar, mientras lo que se obtiene en un aeroplano no pasa de 500 kilos tal vez.

En un barco se pueden incautar, 5 mil, 6 mil y hasta 7 mil kilos y si se hace esto en el mar casi nunca hay violencia, pero si lo haces una vez que llega a tierra usualmente hay violencia porque hay más gente con armas en tierra.

En los espacios aéreos cualquier país tiene el derecho de poner sus defensas en el aire, la diferencia cuando se trata de problemas como este y lo mismo aplica a Estados Unidos como a cualquier otro país, existen ciertos protocolos internacionales y creo que Honduras es signatario de ellos.

Hay dos principales protocolos internacionales de los cuales Honduras es signataria y limita las cosas que podría llegar hacer en relación al derribo de aeronaves. No estoy emitiendo un juicio, solo estoy diciendo que existen protocolos, pero también existen formas para afectar la aeronave que está volando principalmente las que vienen de Venezuela sin tener que derribarlas. Sé que el Presidente está consciente de todo esto y ellos saben que existen otras formas alternas antes de que consideren derribar una aeronave.

–¿Qué sugiere?

Mi opinión personal es que existe una defensa multicapas, existe la defensa marítima y parte de la defensa aérea y el aspecto de aplicación de la ley una vez que la droga llegue a tierra, absolutamente todos deben ser considerados en términos de prioridades. Entonces vuelvo de nuevo a que la interdicción marítima es la forma de proceder.

Estados Unidos gasta millones de dólares por mes en aeronaves de reconocimiento que vuelan por todo el Caribe siguiendo las trazas de las aeronaves de narcotráfico y los hemos identificado y embarcaciones que llevan las drogas.

Se han gastado millones de dólares por día en la fuerza naval de Estados Unidos y la guardia costera a miles de millas de acá parando estas embarcaciones sin violencia, revisándolas e incautando 5 y 6 mil kilos de cocaína, lo que tú no ves es el esfuerzo que se está llevando a cabo en el aire y en las aguas que es parte de este escudo defensivo que está afuera de la defensa hondureña para reducir o eliminar la cantidad de drogas que entran.

–¿Por qué preocupa tanto a Estados Unidos esta Ley de Protección de Espacios Aéreos y el derribo de narcoavionetas?

No puedo hablar en nombre del Departamento de Estado, pero creo que la preocupación es que hay otras formas de hacer esto que son más eficientes. No soy un abogado pero creo que los abogados dirían que hay factores complicados en relación a uno de los acuerdos internacionales, hay algunas personas que dicen que hay algunas formas de hacerlo que serían legales y otras personas no están de acuerdo con esto.

Tu Presidente es un hombre que está dedicado y entiende todo esto y tiene a su equipo trabajando y estudiando esto muy fuertemente, creo que la preocupación es que no están exactamente seguros de lo que pueden o no pueden hacer, es así que para qué complicar las cosas más de lo que necesariamente se necesitan complicar, pero realmente pienso que habría repercusiones en cuanto a la asistencia de Estados Unidos si derribaran una aeronave, no sé cuáles serían porque tendríamos que trabajar en eso nosotros fuertemente.Estados Unidos está vinculado con los mismos acuerdos internacionales, así como otros países en relación a esta política y creo que si la determinación es que cualquier país signatario viole estos acuerdos tendrían que considerarse cuál sería la asistencia futura. No obstante, creo que no estamos cerca de eso, bueno creo que el Presidente no quiere hacer eso particularmente ahorita. Él me ha solicitado que vaya a la costa norte para ver cómo podemos fortalecer este escudo (marítimo).

–Cuándo usted habla de repercusiones, ¿de qué tipo serían?

Bueno, eso sería determinado por el Gobierno de Estados Unidos, por Washington, asesorado por la embajada de EUA aquí en Honduras. Creo que hay mucha información de Inteligencia que es compartida entre mi comando y todos los países que somos socios de Honduras. Esta colaboración estaría en riesgo, no creo que pueda suceder, pero si sucediera, creo que alguna información de Inteligencia sería afectada, pero no podría decir con exactitud qué, pero estoy seguro que va haber algunas repercusiones, yo solo esperaría como miembro de las Fuerzas Armadas que se me diga qué hacer.

–¿Qué ayuda concreta deja su visita y la del secretario Willian Brownfield a Honduras?

Tu sabes que la asistencia militar de Estados Unidos es relativamente baja, claro que tenemos nuestra unidad de helicópteros en la Base Soto Cano (Palmerola) que principalmente es una misión de asistencia humanitaria y la mayoría del apoyo de Estados Unidos es canalizado a través de la oficina del embajador Brownfield en aspectos de drogas.

Mi presencia aquí simplemente es una visita de rutina y ha sido diseñada para abrir un entendimiento y comprender al nuevo equipo que ha tomado posesión.

–¿Consideran facilitar aviones y helicópteros a la fuerza armada hondureña en el futuro ?

Bueno, eso está en discusión, yo sé que existe un asunto de dos aeronaves, pero ustedes realmente tienen buenos aviones como los Tucanos que creo son las mejores en el mundo en su estilo y tipo.

Cuando hablo de esto me refiero al tipo de misiones que los hondureños necesitan porque razonablemente se trata aeronaves que no son costosas de operar y es fácil darles mantenimiento porque se producen en varias partes. Hay otras aeronaves que ustedes tienen y que son muy viejas y están fuera de la producción y es más costoso darles mantenimiento porque ya no fabrican los repuestos.

–El Gobierno de Honduras convertirá Palmerola en un aeropuerto civil, ¿cómo han recibido esta decisión y compromete la seguridad de sus soldados y equipo?

Bueno, nosotros tenemos mucha experiencia operando aeronaves militares en pistas civiles, pero es mucho más costoso para ambos lados, porque hay diferentes tipos de requerimientos de seguridad para un campo militar que no existen en un aeropuerto civil. Sé que es posible pero aumentaría los costos de mis helicópteros estando aquí e incrementaría los costos del aeropuerto civil, pero sabemos cómo hacerlo solo que sería más complicado y más costoso.

–¿Dadas las nuevas condiciones, ¿el Ejército de Estados Unidos ha considerado retirarse de la base de Palmerola?

No, ciertamente no hemos considerado abandonarla, muchas de las cosas que los militares hacen ahí están enfocados en aspectos humanitarios, tenemos ahí una buena sección militar médica que presta ayuda en los hospitales locales haciendo cirugías y tratamiento y ayudando a los hondureños y los médicos hondureños que se encuentran en esa zona, así que no hemos considerado irnos.

La gente local aprecia que estemos ahí y si el aeropuerto civil es construido no nos vamos a ir, simplemente que va a ser más costoso.