En medio de una expectación mundial, Estados Unidos votó para elegir a su próximo presidente.
Desde las primeras horas de ayer, millones de estadounidenses formaron largas colas para ejercer su voto en unas elecciones en las que el nivel de participación rompió el récord.
El pistoletazo de salida en la mañana de este largo e histórico 4 de noviembre lo dio la localidad de Bennington, en el estado de Vermont, el más madrugador, aunque los primeros votos se habían ya registrado antes, durante la madrugada, cuando se abrieron las urnas del pequeño pueblo de Dixville Notch, en New Hampshire, que dio la primera victoria a Obama. Poco a poco, a medida que iba amaneciendo en los estados, se fueron abriendo los colegios electorales en todo el país, que en general ofrecieron imágenes de largas filas de personas esperando su turno.
El censo electoral se calcula en unos 153 millones de votantes -casi el 75% de las aproximadamente 200 millones con derecho al voto- y se espera que el nivel de participación alcance los dos tercios, hasta 130 millones, lo que supondría la mayor participación desde hace 48 años.
Los candidatos votaron pronto, quizá para dar ejemplo pero también porque ambos hicieron campaña durante toda la jornada para intentar cazar a los indecisos.
Obama fue el primero: a las 7.40 de la mañana de Chicago -igual hora en Honduras-, depositó su papeleta en un centro en el sur de la ciudad, junto a su esposa Michelle y sus dos hijas. Casi al mismo tiempo, el candidato demócrata a la Vicepresidencia, Joe Biden, votaba en Wilmington, en el estado de Delaware, acompañado por su madre y su esposa.
Tras votar en su ciudad, Obama se dirigió a Indiana, un estado de tradición republicana. 'Podemos cambiar este país', proclamó Obama. 'Usted y yo lo sabemos. Usted puede sentir que algo está pasando, que es hora de caminar juntos'.
El candidato siguió los resultados desde un hotel en el centro de Chicago, arropado por su familia y seguidores. Desde allí, el candidato se desplazó a Indianápolis, donde participó en un acto electoral, y regresó por último a Chicago para esperar los resultados en una fiesta al aire libre en el Grant Park, a la que se espera que acuda un millón de personas.
McCain votó más tarde, a las 9.15 de la mañana -10.15, hora de Honduras- en la iglesia metodista de Phoenix, en Arizona, junto con su esposa Cindy.
Ambos fueron recibidos entre vítores. 'Gracias, senador, lo queremos', gritaban sus seguidores. McCain llevaba en la solapa el aviso 'He votado en el día de hoy', en un llamamiento al voto. También votó la candidata a la Vicepresidencia Sarah Palin, poco después de que abriera su colegio electoral de la localidad de Wasilla, en Alaska, de la que fue alcaldesa hasta el año 2002.
McCain prosiguió con su campaña después de votar, con mítines en Colorado y Nuevo México. Luego volvió a su estado, Arizona, para seguir desde allí los resultados.
Algunos problemas
Los estadounidenses no sólo eligen en esta votación al presidente del país, sino a un tercio de los 100 miembros del Senado y los 435 representantes de la Cámara Baja, además de las asambleas de muchos estados, ediles, jueces, jefes de policía y otros cargos locales, incluso una serie de propuestas.
- Las primeras mesas electorales en partes de Indiana y Kentucky cerraron ayer a eso de las cinco de la tarde, hora hondureña, sin dar resultados a boca de urna.
- En algunos estados hubo apertura tardía de oficinas de votación y mal funcionamiento de algunas máquinas de lectura óptica de las boletas.