“Gracias a Dios he vuelto a nacer”, fue la primera impresión de María Elena Ramírez, de 18 años, al regresar a su hogar en la colonia Santa Elizabeth de El Progreso, luego de una intervención quirúrgica de su columna en un hospital de Estados Unidos.
La joven padecía de escoliosis, esta enfermedad provoca que la columna de la persona se encurve a tal grado de quebrarse y provocar la muerte.
Historia
María Elena, hija de los campesinos Arnold Ramírez y Martha Perdomo, comenzó a padecer de la enfermedad a los nueve años de edad.
Desde esa fecha sus padres la llevaron a varios hospitales del país en busca de atención médica, la respuesta todo el tiempo fue negativa, pues los galenos argumentaban que la operación era muy delicada y no contaban con el equipo necesario.
A inicios del 2006 lograron contactar a sor Laurinda Mayer, de la organización Pro-Papa Honduras.
La religiosa, luego de conocer del caso, comenzó a realizar las gestiones con sus homólogos en los Estados Unidos para trasladar a María a ese país para una intervención quirúrgica.
Fue hasta el 22 de marzo del 2006 que el sueño de la joven y sus progenitores se hizo realidad, a la una de la tarde de ese día partían en un avión del aeropuerto Ramón Villeda Morales.
Por espacio de ocho meses fue sometida a un tratamiento que concluyó con una exitosa operación.
María Elena regresó a su humilde vivienda el pasado 21 de enero, entre lágrimas y abrazos fue recibida por sus familiares que no podían creer en el milagro, la joven llegó caminando con su columna completamente recta.
“Hoy mi meta es seguir estudiando el cuarto grado, quiero prepararme para ayudar a mi familia a salir adelante”, expresó María Elena.
El presidente de Pro-Papa, Joseph Farrell, viajó de Estados Unidos para revisar a María Elena.
Los números
3
meses
De reposo tendrá que tener María Elena para poder curar completamente la curugía.
1
oficina
De la orgnaización Pro-Papa Honduras funciona en la colonia Oro verde de La Lima.