02/04/2026
07:44 PM

Manuel Zelaya, el ganadero que vuelve a Honduras dos años después

Zelaya se asiló en la República Dominicana y se negó a volver al país mientras la justicia mantuviera abiertos unos juicios en su contra por supuesta corrupción.

    Manuel Zelaya, un ganadero de 58 años que fue destituido de la presidencia de Honduras hace casi dos años tras virar a la izquierda y alinearse con el presidente venezolano Hugo Chávez, regresa el sábado a su país tras un exilio de 16 meses en República Dominicana.

    Afable y con gran facilidad de comunicación, Zelaya llegó a la presidencia el 27 de enero de 2006 por cuatro años, impulsado por el Partido Liberal (PL, derecha), y fue derrocado por el Ejército con el apoyo del Congreso y del poder judicial el 28 de julio de 2009, cuando se aprestaba a realizar un referéndum para convocar a una asamblea constituyente.

    Dos meses después, con el apoyo de sus vecinos latinoamericanos, Zelaya desafió al régimen interino cuando regresó clandestinamente al país y se instaló en la embajada brasileña, donde permaneció cuatro meses.

    Nacido el 20 de setiembre de 1952, este hombre campechano y de frondoso bigote, de 1,90 metros de altura, se caracteriza por su indumentaria rural: sombrero de ala ancha, guayaberas blancas y botas de cuero, que siempre calza, aunque vista de traje.

    Procedente de una familia de madereros y ganaderos de Olancho (este), cursó estudios de ingeniería civil que no llegó a terminar, pues se dedicó tempranamente a la agricultura y la ganadería en las tierras de su familia.

    De su origen rural, Zelaya conserva su apego a la familia -tiene cuatro hijos-, su afición por los caballos y el ganado, y también una vena artística, que expresa tocando guitarra. Está casado desde 1976 con Xiomara Castro.

    Fue presidente de la Asociación de Industriales de la Madera, directivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, que aglutina a la cúpula del empresariado, y se desempeñó como gerente de un banco y de otras empresas.

    Como funcionario público cosechó popularidad al dirigir el Fondo Hondureño de Inversión Social, FHIS, durante el gobierno de Carlos Flores (1998-2002), difícil época en que el país fue devastado por el huracán Mitch.

    En ese período, el FHIS desplegó una importante obra social, reconstruyendo carreteras, edificios, acueductos y otras obras públicas, en un proceso en que las comunidades mismas, reunidas en cabildos, definían sus prioridades.

    Se presenta como 'un hombre del pueblo', ajeno a 'los grupos de poder' de Honduras, a los que intentó combatir durante su gobierno, impulsando 'una nueva revolución pacífica' para instaurar en el país una democracia participativa.

    Su decisión de llevar a cabo el 28 de junio de 2009 una consulta popular, que había sido declarada ilegal por la Corte Suprema y a la que se oponía el Congreso, le llevó a un pulso con los grupos de poder, incluso dentro de su propio partido.

    Zelaya buscaba el apoyo de la ciudadanía para realizar un referéndum el 29 de noviembre de ese año, que coincidiría con las elecciones en que sería elegido su sucesor, para convocar a una asamblea constituyente. Sus adversarios lo acusaron de pretender legalizar la reelección presidencial.

    Ante la insistencia de llevar a cabo la consulta, la madrugada del 28 de junio de 2009 fue sacado de su casa en pijama por los militares y enviado al exilio en Costa Rica.

    Después de que fracasaran los intentos de la comunidad internacional para restablecerlo en el poder y desafiando a la inteligencia militar hondureña, que seguía sus movimientos en el exterior, Zelaya retornó en forma secreta al país el 21 de septiembre de ese año y se refugió en la embajada de Brasil en Tegucigalpa.

    El día que culminó su mandato constitucional, Porfirio Lobo, electo presidente en elecciones organizadas por el régimen interino, lo dejó salir de la embajada brasileña el día que asumió el poder, el 27 de enero del 2010.

    Zelaya se asiló en la República Dominicana y se negó a volver al país mientras la justicia mantuviera abiertos unos juicios en su contra por supuesta corrupción. Lobo consiguió que fueran cerrados, pues su retorno era la condición para reinsertar a Honduras en la comunidad internacional.


    Su retorno este sábado, 23 meses después de ser derrocado, devuelve la esperanza a miles de sus seguidores del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), creado tras la crisis política y ahora coordinado por Zelaya, para buscar el poder en las elecciones de 2013.