Así es la heroica labor del Cuerpo de Bomberos en medio del derrumbe en el anillo periférico
“Esperamos un milagro, estamos trabajando en contra del tiempo", expresó el portavoz del Cuerpo de Bomberos en medio del humo tras el derrumbe en el anillo periférico
- Actualizado: 23 de junio de 2026 a las 12:11 -
La mañana de este martes, una emergencia de gran magnitud movilizó a decenas de rescatistas en el anillo periférico de Tegucigalpa, donde un derrumbe de tierra y piedras sepultó parte de varias bodegas y provocó un incendio que puso alerta a las autoridades.
Todo comenzó tras una llamada de emergencia al Sistema Nacional 911, en la que se reportó un fuerte estruendo seguido por una densa columna de humo que se elevaba desde el sector afectado.
En cuestión de minutos, unidades del Cuerpo de Bomberos, miembros de las Fuerzas Armadas, agentes de la Policía Nacional y equipos de respuesta rápida se desplazaron al lugar para iniciar las labores de rescate y control del siniestro.
Al llegar a la escena, los socorristas encontraron toneladas de tierra sobre las instalaciones de una empresa hondureña dedicada a la comercialización de equipos electromecánicos.
La primera misión fue contener las llamas para evitar que el incendio alcanzara materiales inflamables almacenados dentro de las bodegas. Aunque el fuego fue controlado parcialmente, aún continúa saliendo humo desde algunas áreas afectadas.
Paralelamente, los equipos de emergencia comenzaron una evaluación técnica del terreno para determinar la estabilidad del cerro y reducir el riesgo de nuevos desprendimientos que pudieran poner en peligro las operaciones de rescate.
Según información preliminar, al menos cuatro personas permanecen desaparecidas y se presume que podrían haber quedado soterradas bajo los escombros tras el colapso.
La búsqueda se ha desarrollado bajo condiciones de alto riesgo. Los bomberos trabajan entre estructuras debilitadas, materiales peligrosos y zonas donde aún se registran elevadas temperaturas producto del incendio.
Uno de los mayores desafíos para los rescatistas es el enorme volumen de tierra acumulado sobre las instalaciones.
Con herramientas especializadas, los equipos han comenzado a romper paredes y estructuras de forma estratégica dentro de la denominada “zona caliente”, buscando abrir rutas seguras hacia las áreas donde podrían encontrarse las personas desaparecidas.
Las labores se ejecutan contrarreloj. Cada movimiento es supervisado por personal técnico para garantizar la seguridad de los socorristas que permanecen en primera línea de la emergencia.
“Estamos trabajando en contra del tiempo y haciendo todo lo humanamente posible para iniciar la remoción de escombros y la búsqueda”, explicó un portavoz del Cuerpo de Bomberos desde la zona del desastre.
El funcionario añadió que los principales riesgos continúan siendo la presencia de materiales inflamables, el calor acumulado por el incendio y la posibilidad de nuevos desprendimientos desde un talud de aproximadamente 30 metros de altura.
Mientras tanto, representantes de la empresa afectada colaboran con las autoridades para verificar la identidad de las personas que no han sido localizadas y confirmar si se encontraban dentro de las instalaciones al momento del incidente.
Las autoridades han restringido el acceso al área para evitar accidentes y permitir que las operaciones se desarrollen sin interrupciones. Decenas de personas se mantienen a la expectativa en las cercanías, siguiendo de cerca el trabajo de los rescatistas.
A medida que avanzan las horas, el esfuerzo coordinado del Cuerpo de Bomberos, policías, militares y personal de emergencia se ha convertido en una carrera contra el tiempo. Su objetivo es localizar a los desaparecidos y evitar que una tragedia mayor se produzca en una de las emergencias más complejas registradas recientemente en la capital hondureña.