25/05/2024
10:36 AM

La joya colonial que el fuego consumió

Los recuerdos quedarán intactos en la memoria de los habitantes de esta ciudad y de los miles de hondureños que lo visitaron.

Los recuerdos quedarán intactos en la memoria de los habitantes de esta ciudad y de los miles de hondureños que lo visitaron. El tesoro histórico devorado por las llamas la noche del pasado miércoles en el edificio colonial deja un vacío no sólo cultural, sino también sentimental.

'El miércoles 15 de abril de 2009 será muy difícil de olvidar para nosotros los comayagüenses, me da mucha nostalgia lo ocurrido, algo que formaba parte de nuestro orgullo está cubierto de cenizas y escombros, sólo nos queda el recuerdo', escribió una lectora identificada por Milly, en laprensa.hn.

El complejo era una joya nacional. Ubicado en el corazón de esta ciudad, era un paseo obligado para nacionales y extranjeros. Dentro de él estaba el Museo Eclesiástico Colonial, la Capilla del Santísimo, la capilla del Carmen, el Palacio Episcopal y una biblioteca donde se archivaban datos históricos de Honduras y de Centroamérica.

En ese inmueble funcionó hace más de dos siglos el colegio Tridentino y años después la primera universidad de Honduras.

En esa noche trágica, las llamas destruyeron todo en horas, no sólo para los comayagüenses, sino para el país entero.

Inolvidable

El Museo de Arte Religioso Colonial se empezó a edificar en 1545.

En él se apreciaba una rica colección de hace varios siglos como pinturas, esculturas, vestidos bordados en oro, copones y custodias, así como joyas pertenecientes a los santos. Se tenían aproximadamente 400 antigüedades de los años 1500.

Se estima que sólo el 10% de lo que había expuesto en este museo se perdió, pues voluntarios lograron rescatar más de 30 pinturas, por lo que será posible volverlas a exponer junto con el acta de matrimonio del general Francisco Morazán, que se presume fue rescatado, pero igual se dañaron otros artículos que le pertenecían, así como otros documentos de héroes nacionales.

El archivo eclesiástico quedó hecho cenizas, el cual contenía compromisos de matrimonio y bautismos, como de otros actos religiosos.

El palacio episcopal era una obra arquitectónica majestuosa.

Sus corredores relajaban, pues estaban rodeados de rosas y otras plantas que le daban la frescura natural y en sus paredes se podían observar impresionantes pinturas como el éxtasis de San Francisco de Asís y en el centro una fuente labrada en piedra y junto a ella la estatua de Jesucristo.

Comayagua posee gran riqueza colonial que le permitirá seguir siendo la atracción de hondureños y extranjeros, pero la desaparición del edificio colonial, deja un gran vacío en su centro histórico.

La ciudad está construida de acuerdo al antiguo sistema español con una plaza central y una traza cuadriculada. Tiene varias construcciones que guardan una rica historia del pasado de Honduras, las cuales destacan la Iglesia Inmaculada Concepción, que es la catedral.

La lucha por restaurarlo

Las autoridades municipales ya expresaron su compromiso por restaurar el tesoro del centro histórico de Comyagua.

El alcalde Carlos Miranda expresó que se brindará el apoyo necesario para restaurar el edificio.

Las autoridades del Congreso Nacional ya solicitaron un informe de los daños, pérdidas y de cuánto se necesitaría para colaborar. Los habitantes de Comayagua ahora sólo piden que realmente se unan esfuerzos para recuperarlo y no vaya a quedar en el olvido. Desde el jueves trabajan retirando escombros y buscando documentos y piezas con el fin de rescatarlos.

Muchos artículos valiosos están siendo cuidados por vecinos y fueron inventariadas con el fin de asegurarlos.

Se sigue a la espera de un informe oficial sobre pérdidas y causas del incendio.