22/05/2024
01:35 AM

Gobierno debe evitar ejecución

Nueve días de vida le quedan al hondureño Heliberto Chi Aceituno, de 28 años, condenado a morir por inyección letal a las 6.30 de la tarde el 3 de octubre en Texas, Estados Unidos, tras ser hallado culpable de robo y asesinato en primer grado.

Nueve días de vida le quedan al hondureño Heliberto Chi Aceituno, de 28 años, condenado a morir por inyección letal a las 6.30 de la tarde el 3 de octubre en Texas, Estados Unidos, tras ser hallado culpable de robo y asesinato en primer grado.

El hecho ocurrió el 24 de marzo de 2001, cuando Chi ingresó armado con una pistola calibre 38 a una tienda de Arlington, cerca de Los Ángeles y luego de un incidente disparó contra el gerente, de 56 años de edad, muerto en el instante, y también contra un joven de 18 años, que resultó herido. Heliberto huyó en un vehículo que lo esperaba afuera de la tienda, pero fue detenido en Los ángeles y desde noviembre de 2002 está recluido en la prisión de Polunsky Unit de Livingston.

A través de Vox Pópuli, con la participación de 210 sampedranos, se conoció que el 73 por ciento tiene conocimiento del caso y un porcentaje similar cree que el Gobierno debe interceder para evitar la ejecución. El 71 por ciento de los encuestados por Mercaplan están muy en desacuerdo con la pena de muerte. Sin embargo, 7 de cada 10 personas contestó que las autoridades estadounidenses no le perdonarán la vida a Chi.

La mayoría de los interrogados cree que el licor y las drogas son los factores que más inciden para la realización de actos delictivos. La educación, falta de valores, ambiente, falta de trabajo, pobreza, venganza o ajuste de cuentas, desintegración familiar y problemas personales, son otros considerados por los sampedranos.

Petición

Esta semana una comisión gubernamental de tres personas se reunirá con la Junta de Indultos del Estado de Texas y el próximo jueves habrá un encuentro con Chi Aceituno en la cárcel de Livinsgton.

Al parecer esa comisión hondureña, conformada por el ex vicecanciller Humberto Lara Bueso, el director consular Ramón Valladares y una persona identificada como Carolina Pineda, se encontrará con el embajador de Honduras en Washington, Roberto Flores Bermúdez, quien también participará de las diligencias.

El vicecanciller de la República, Enrique Reina García, contó que hay cifradas esperanzas en este caso, que ya cuenta con el apoyo de 51 países del mundo que han abogado una permuta de la cadena capital por una perpetua.

A los condenados a muerte se le da una cena de su gusto un día antes de su ejecución y pocas horas antes de ésta se le ofrece asistencia religiosa, a la cual el condenado accede o no. Generalmente a la ejecución asisten oficiales, familiares y una lista de personas particulares que son autorizadas por el Estado de Texas.