El gobernador del estado de California, Arnold Schwarzenegger, decretó hoy el 'estado de emergencia' en siete condados afectados seriamente en los últimos días por lluvias torrenciales e inundaciones.
La declaración del 'estado de emergencia' facilita la asistencia del Gobierno de Washington a los damnificados, cuyo número aún no ha sido determinado, y para los trabajos de reconstrucción.
Las inundaciones han causado una amplia destrucción en zonas del norte californiano incluidos el Valle de Napa y el condado de Sonoma, que se caracterizan por su alta producción de vino.
A pesar de los estragos, una portavoz de los productores de vino de la zona, Terry Hall, dijo a los periodistas que las lluvias torrenciales y las inundaciones no han afectado a los viñedos, que en esta época del año están en letargo.
Las lluvias continuaron hoy en esta región, pero los meteorólogos indicaron que se están desplazando hacia el sur de California, donde ya se han adoptado todas las precauciones.
En el sur del estado, donde se han desatado incendios forestales, han sido emitidas advertencias de inundación y se han enviado brigadas de auxilio.
Un número no determinado de viviendas y carreteras a lo largo del río Russian permanecen anegadas y se han anunciado más lluvias para mañana, martes.
California espera nueva tomenta
La región de San Francisco, al oeste de California, evaluaba y reparaba los destrozos producidos por las inundaciones registradas durante el fin de semana de Año Nuevo, mientras que en Los Ángeles, un poco más al sur, las autoridades estaban en alerta ante la inminencia de una violenta tormenta.
El norte de California se vio aliviada hoy lunes después que las lluvias que inundaron poblaciones y causaron deslizamientos de tierra cambiaron de dirección y se dirigieron a las regiones del centro y el sur del estado.
Las inundaciones que golpearon la región de San Francisco, y particularmente las zonas vitícolas de Sonoma y Napa, forzaron la evacuación de cerca de 4.000 personas. Los habitantes dejaron sus viviendas, los ríos invadieron varios barrios, destruyeron las carreteras e inundaron los viñedos.
La Cruz Roja albergó a centenares de personas el sábado y el domingo, 'pero muchos albergues están siendo cerrados' a medida que la gente regresa a sus residencias, declaró Ellen Silver, portavoz de la Cruz Roja del condado de Sonoma.
En Napa, 70 km al norte de San Francisco, 750 casas sufrieron daños y el municipio estima que ascienden a 50 millones de dólares. En San Anselmo, a 30 km hacia el noroeste, 180 viviendas y comercios fueron afectados provocando cerca de 40 millones de dólares en pérdidas, según el periódico San Francisco Chronicle.
En tanto que en Los Ángeles, hoy lunes en la mañana se desató una tormenta. Corrientes de lodo se registraron principalmente en la carretera costera que conecta a Los Angeles con Malibú, al noroeste.
La lluvia cayó desde el área de la Bahía de San Francisco hasta Los Ángeles el lunes en la mañana, inundando la ruta del Desfile de las Rosas. Las precipitaciones se intensificaron y el viento soplaba con más fuerza al comenzar el desfile.
Las autoridades del sur de California manifestaron que no habían informes de inundaciones ni deslizamientos de tierra en las áreas donde los incendios forestales de los últimos meses arrasaron con la vegetación.
Sin embargo, se estima que habrá fuertes lluvias para todo el día, con hasta 10 centímetros de agua en los valles costeros y 15 centímetros en las montañas, dijo Jamie Smith, meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología en Oxnard.
Al menos dos personas murieron por las tormentas. En ambos casos se debió a la caída de árboles, indicaron las autoridades.
La administradora de la población de San Anselmo, en el norte de San Francisco, dijo que unos 50 comercios del centro estaban inundados con poco más de un metro de agua. Dos personas rescatadas de las inundaciones fueron hospitalizadas con hipotermia.
De acuerdo con las evaluaciones preliminares, los daños a la propiedad podrían ascender a unos 10 millones de dólares.