Sin atender las recomendaciones de la OEA y de Estados Unidos, que consideran que es poco prudente cualquier medida que pueda aumentar el riesgo de violencia en Honduras, el ex presidente hondureño Manuel Zelaya Rosales les resta importancia y sigue en su intento por regresar al país.
Líderes mundiales han pedido al ex mandatario no retornar para evitar un baño de sangre.
Estados Unidos llamó ayer a las partes a aceptar la propuesta del mediador presidente de Costa Rica, óscar Arias, para restituir el orden constitucional y a hacerlo con rapidez. “Nuestra recomendación es aceptar el plan de Arias y avanzar”, dijo el portavoz del departamento de Estado, Philip Crowley.
Gobierno hace consultas
Durante negociaciones entre el gobierno de Roberto Micheletti y el destituido Manuel Zelaya en San José, Arias propuso el retorno al poder de Mel, establecer un Gobierno de unidad nacional y adelantar en un mes las elecciones del 29 de noviembre.
La delegación del Gobierno dijo que antes de responder debe consultar con todos los Poderes en Honduras; mientras que Zelaya dio por finalizadas las negociaciones.
El gobierno de Micheletti inició un proceso de consultas con los poderes del Estado sobre la propuesta. El ministro de Gobernación, Óscar Matute, informó que envió a la Corte Suprema de Justicia, al Congreso Nacional, al Tribunal Superior de Cuentas, al Ministerio Público y Procuraduría General de la República el acuerdo para que lo analicen en sus respectivas áreas y ver si encaja en el marco de la Constitución de Honduras.
Varias de las propuestas del Acuerdo de San José atañen a otros poderes del Estado (amnistía al Congreso y Ministerio Público, la restitución de Zelaya al Poder Judicial) y sobre la base de sus respuestas se dirá si se procede a su firma o no.
“Esperamos que ambas partes lo estudien de cerca (el acuerdo), continúen apoyando este proceso de mediación y respondan al presidente Arias lo más pronto posible”, dijo Crowley. “Estados Unidos considera que la propuesta de Arias es un buen paso adelante para una resolución pacífica y para restaurar el orden democrático y constitucional en Honduras”, dijo Crowley.
El portavoz manifestó el deseo de EUA de que ambos aprovechen la oportunidad de resolver esta crisis de manera pacífica y animó a las partes a aceptarla. Una de las consecuencias inmediatas que tendría aceptar el plan, recordó Crowley, sería el acceso inmediato a la cooperación internacional que fue suspendida tras el golpe.
En cuanto a la posibilidad de que Zelaya vuelva a Honduras antes de que se llegue a un acuerdo, el portavoz consideró que sería poco prudente. “Cada paso que dé cada una de las partes directamente, o de otros países del área, cualquier paso que pueda añadir un riesgo de violencia en Honduras o en el área sería poco prudente”, afirmó.
Compás de espera en OEA
“Aún no ha habido una respuesta oficial. Una respuesta favorable a la propuesta abre un camino de reconciliación y del restablecimiento del funcionamiento normal del régimen constitucional en Honduras, (pero) un rechazo, abre un camino de confrontación que no queremos”, dijo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Instó a Zelaya a actuar con cautela para evitar una confrontación que no se sabe hasta cuándo durará. Insulza afirmó que aún no ha fracasado el diálogo porque falta la respuesta oficial del gobierno de Micheletti a la propuesta.
Expresó que la aceptación del Acuerdo de San José sería la solución ideal, pero aclaró que “no estamos apostando todo a lo que salga de esa mediación, por lo que el organismo podría empezar nuevas gestiones diplomáticas o, si es imposible, fortaleceremos más nuestras políticas en el proceso”.
Insulza fue tajante en afirmar que la OEA no reconocerá ningún Gobierno que surgiera de las elecciones de noviembre si para entonces el país sigue suspendido del organismo continental.
“Ningún Gobierno de Honduras va a ser reconocido si Honduras sigue suspendida de la OEA y la suspensión no se va a levantar mientras no considere la Asamblea General que está restablecido el orden constitucional”, señaló.
Toque de queda en frontera
El Gobierno adelantó ayer la hora del toque de queda en la frontera con Nicaragua, ante el anuncio de Zelaya de que llegará el sábado o domingo al país.
El toque de queda comenzó ayer a las 6.00 de la tarde y finaliza hoy a las 6.00 de la mañana. En el resto del país se mantuvo de 12.00 de la medianoche a las 4.30 am.
El flujo migratorio en el puesto fronterizo de Las Manos ayer se encontraba reducido al mínimo.
Las pocas personas que ingresaban o salían de Honduras en vehículos particulares eran revisadas minuciosamente por soldados, que ayer fueron reforzados con más efectivos militares.
El comandante de la 110 brigada de infantería, coronel Alcides Flores, supervisaba las operaciones en Las Manos y dijo que la situación estaba tranquila. Dijo que van a seguir en esa zona todo el tiempo que sea necesario.
Flores declaró que la presencia de los militares es para apoyar a los policías y que las relaciones con sus homólogos del ejército de Nicaragua siguen normales.
No a la intervención
La Fundación Nacional Cubano-Americana (Fnca) manifestó ayer su oposición a la intervención de otros países en los asuntos internos de Honduras y consideró irónico que los Gobiernos de Cuba y Venezuela se erijan en defensores de la democracia hondureña.
La Fnca indicó que cree firmemente que “la crisis debe ser resuelta por el pueblo hondureño a través de sus leyes y de la celebración de elecciones libres y justas”. Agencias
Propone llevar crisis a corte penal internacional
Quito. El depuesto presidente Manuel Zelaya propuso un juicio penal internacional para él y el gobierno de Roberto Micheletti, según declaraciones a la prensa estatal ecuatoriana difundidas ayer.
“Yo creo que se debería formar un Tribunal Penal Internacional tanto para juzgarme a mí como a cualquier Presidente que tenga algún problema, y juzgar a los golpistas”, afirmó al diario El Telégrafo.
El mandatario formuló esa propuesta tras rechazar su posible sometimiento a la justicia hondureña. “Si ahora me dicen que los criminales, los que en forma ilegal han violentado todo el régimen de derecho, van a ser los que juzgarán a la gente que no tiene cuentas pendientes, es como actuar al revés”, precisó.
Zelaya salió ayer desde la embajada de Honduras en Managua hacia Estelí, 149 kilómetros al norte de Managua, de donde hoy viajará a la frontera para preparar el retorno al país.
Elizabeth Sierra, portavoz de la Embajada de Honduras en Managua, dijo a EFE que Zelaya va acompañado por la ex canciller Patricia Rodas, el ex ministro del Instituto Agrario de Honduras, Francisco Funes, y tres funcionarios de la Embajada, incluida ella misma.
La salida de Zelaya se produjo a las 4.15 pm, al frente de una caravana de automóviles.
Dijo que se trata de una jornada pacífica de retorno a su país. Mel, ataviado con chaleco negro y sombrero blanco, apareció acompañado por el revolucionario sandinista Edén Pastora, el “Comandante Cero”, que encabezó el asalto guerrillero al Palacio Nacional de Managua el 22 de agosto de 1978.
Zelaya decidirá en Estelí por qué punto fronterizo entrará a Honduras, expresó Sierra. EFE