El papa Benedicto XVI dijo el viernes en las Naciones Unidas que el respeto a los derechos humanos es la clave para solucionar muchos de los problemas mundiales y a la vez advirtió que la cooperación internacional se veía amenazada por 'las decisiones de un puñado'.
En un mensaje a la Asamblea General de la ONU en su primer viaje papal a Estados Unidos, el pontífice afirmó que la tarea de la organización internacional es vital, pero manifestó la preocupación de que el poder esté concentrado en unos pocos.
'El consenso multilateral', dijo en francés, 'continúa en crisis debido a que sigue subordinado a las decisiones de un puñado'.
Agregó que los problemas mundiales requieren la intervención colectiva de la comunidad internacional.
'La promoción de los derechos humanos sigue siendo la estrategia más efectiva para eliminar las desigualdades entre los países y los grupos sociales, y para aumentar la seguridad', dijo el Santo Padre.
Benedicto, el tercer Papa que habla en las Naciones Unidas, formuló sus declaraciones después de tres días de impacto en los que habló reiteradamente sobre el escándalo de abusos sexuales que desgarraron la Iglesia católica estadounidense.
El pontífice llegó por avión a Nueva York desde Washington y fue recibido por el cardenal de Nueva York Edward Egan y conducido en helicóptero hasta Manhattan.
Frente al edificio de las Naciones Unidas lo esperaban varios centenares de personas, muchas de ellas hispanas, que lo vivaron en español.
Un grupo de católicos de Nueva Jersey lo recibió con un cartel en su alemán natal que rezaba 'Willkommen Pope Benedict XVI'.
Un reducido contingente de opositores incluyó un grupo que se autodenomina Foro para la protección del pluralismo religioso.
El consultor financiero Padmanabh Rao, un hindú de Woodbridge, Nueva Jersey, se quejó de que el Vaticano convierte en la India al catolicismo.
El contratista de Queens William Salazar, quien dijo ser indígena navajo, se quejó de que sacerdotes católicos 'vinieron a América y mataron a nuestros hijos. Ahora el Papa envía sacerdotes por todo el mundo que están violando a nuestros hijos'.
Antes del discurso del pontífice, Benedicto y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se reunieron a solas durante 15 minutos.
Más tarde, el Papa pronunció un mensaje a otros líderes cristianos, en el que convocó a mantener la ortodoxia en las denominaciones religiosas. En el encuentro ecuménico, el Papa dijo que el permitir que las congregaciones individuales interpreten el Evangelio socava la labor evangélica en un momento en que 'el mundo pierde la orientación'.
Antes del encuentro, Benedicto XVI se convirtió en el primer Papa que visita una sinagoga en Estados Unidos. Ahí, expresó sus felicitaciones por la Pascua.
El pontífice de 81 años hizo una breve visita a la Sinagoga Park East, en el este del Alto Manhattan.
'Me conmovió el recordar que Jesús, de joven, escuchó las palabras de las Escrituras y oró en un lugar como éste', dijo Benedicto.
La gira papal en Nueva York también incluirá una visita al escenario de los ataques terroristas del 2001. También oficiará una misa en el estadio de los Yanquis.
Lo que resta por verse es si Benedicto seguirá hablando sobre la crisis del abuso sexual. Se supone de todos modos que desarrollará el tema el sábado cuando rece la misa para sacerdotes, diáconos y miembros de órdenes religiosas en la catedral de San Patricio en Manhattan.
El jueves, Benedicto se reunió en privado con víctimas de abusos sexuales, entre una misa en Nationals Park y una reunión con educadores cristianos.
El religioso Federico Lombardi, vocero papal, dijo que el Papa y el cardenal de Boston Sean O'Malley se reunieron con cinco o seis víctimas de abuso sexual durante unos 25 minutos a quienes les ofreció estímulos y esperanza. El grupo de la arquidiócesis de O'Malley estaba integrado por adultos, hombres y mujeres, que fueron abusados cuando eran menores. Cada uno de ellos habló en privado con el Papa y después todos oraron juntos.
Una de las víctimas, Bernie McDaid, dijo a la AP que estrechó la mano del Papa, le dijo que fue monaguillo y que había sido objeto de abuso por un sacerdote en la sacristía de su parroquia. El abuso, le dijo al Papa, no solamente fue sexual sino espiritual.
'Le dije 'Santo Padre, necesita saber que usted tiene un cáncer en su grey y espero que haga algo para este problema; tiene que solucionarlo'', dijo McDaid. 'El bajó su mirada y después me miró como diciendo 'Sé lo que quieres decir'. Su respuesta fue emotiva. Nos miramos cara a cara'.
Primera actualización a las 08.09 am de hoy viernes (14.09 GMT)
El papa Benedicto XVI llegó a Nueva York
Después de tres días de impacto en que ventiló sin tapujos el escándalo de abusos sexuales en la Iglesia estadounidense, el papa Benedicto XVI volcó su atención este viernes al propósito original de su primera visita a Estados Unidos como líder de la Iglesia católica.
El pontífice viajó en avión desde Washington hasta Nueva York para hablar ante las Naciones Unidas.
El foro mundial contrastará con la intimidad de la reunión del jueves en la que oró junto a víctimas de abuso sexual infantil perpetrado por sacerdotes.
Su discurso en la ONU le dará la oportunidad de hablar de Irak y del conflicto israelí-palestino, temas que evitó en su estada en la Casa Blanca en la que se reunió con el presidente estadounidense George W. Bush, el arquitecto de la guerra en Irak que lleva ya más de cinco años.
La gira papal en Nueva York también incluirá una visita al escenario de los ataques terroristas del 2001.
También oficiará una misa en el estadio de los Yanquis, visitará una sinagoga y se reunirá con líderes de otras denominaciones cristianas.
Lo que resta por verse es si Benedicto seguirá hablando sobre la crisis del abuso sexual. Se supone de todos modos que desarrollará el tema el sábado cuando rece la misa para sacerdotes, diáconos y miembros de órdenes religiosas en la catedral de San Patricio en Manhattan.
El jueves, Benedicto se reunió en privado con víctimas de abusos sexuales, entre una misa en Nationals Park y una reunión con educadores cristianos.
El religioso Federico Lombardi, vocero papal, dijo que el Papa y el cardenal de Boston Sean O'Malley se reunieron con cinco o seis víctimas de abuso sexual durante unos 25 minutos a quienes les ofreció estímulos y esperanza.
El grupo de la arquidiócesis de O'Malley estaba integrado por adultos, hombres y mujeres, que fueron abusados cuando eran menores. Cada uno de ellos habló en privado con el Papa y después todos oraron juntos.
Una de las víctimas, Bernie McDaid, dijo a la AP que estrechó la mano del Papa, le dijo que fue monaguillo y que había sido objeto de abuso por un sacerdote en la sacristía de su parroquia. El abuso, le dijo al Papa, no solamente fue sexual sino espiritual.
'Le dije 'Santo Padre, necesita saber que usted tiene un cáncer en su grey y espero que haga algo para este problema; tiene que solucionarlo'', dijo McDaid.
'El bajó su mirada y después me miró como diciendo 'Sé lo que quieres decir'. Su respuesta fue emotiva. Nos miramos cara a cara'.
Noticia del día
Benedicto XVI condenó abuso sexual de niños
Benedicto XVI urgió ayer a los católicos estadounidenses a renovar su fe y condenó el 'trágico' abuso sexual de niños por parte de sacerdotes, al celebrar en Washington una misa ante decenas de miles de fieles en la que dedicó varios pasajes a los hispanos.
Dentro de la comunidad de católico que asistió ayer a la homilía del sumo pontífice unos hondureños hablaron de su experiencia por estar presentes en el acto.
'Vinimos en comunidad. Cristo nos ha hecho cristianos desde nuestro nacimiento. Esto es una vez en la vida', manifestó Ana Cristina Saravia, de 42 años y oriunda de Honduras, quien llegó de la mano de su hija Kathleen y con su familia en pleno.
Laura Pérez, la abuela de la familia, verá por primera vez al Papa, y aunque no será en su país de origen, confesó sentir 'una gran emoción'. 'Es el principal de nuestra fe', dijo mirando a su nieta.
Muchos se dieron cita a la salida del metro.
La tarea de encontrarse no es sencilla, en medio de vendedores de camisetas con la imagen de Benedicto XVI, cámaras de televisión, voluntarios que entregan volantes sobre la visita papal y también grupos que protestan por los abusos sexuales a niños cometidos por sacerdotes en Estados Unidos.
José Salazar, hondureño de 20 años, está pegado a su celular y apurado por conseguir una entrada para la misa, pero da unos minutos para contar por qué vino a ver al Papa. 'Es para nosotros una persona muy especial. Es una bendición que esté acá. Tengo una emoción muy grande', indicó.
Lleno total
El pontífice fue recibido por una multitud de 48 mil personas y la música de cuatro coros liderados por el tenor Plácido Domingo, a su llegada al estadio de los Nationals, en Washington, en un 'papamóvil' cerrado.
Por el escándalo por los curas pedófilos, que sacudió a la Iglesia estadounidense en las últimas décadas, el pontífice señaló: 'Ninguna palabra mía podría describir el dolor y el daño infligidos por este abuso'.
Para saber
Reunión
Benedicto XVI dirigió ayer un mensaje de amistad a una delegación judía en Washington con ocasión de la Pascua judía.
Agenda
Hoy el Papa dará un discurso en la Asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York. Se reunirá con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
El Papa aboga por 'Política de inmigración' en EUA
El papa Benedicto XVI dedicó ayer varios pasajes de su homilía a los hispanos en Estados Unidos, a quienes agradeció 'la vitalidad' de su 'testimonio de fe' en una visita en la que también abogó por 'una política de inmigración coordinada' con América Latina.
'La Iglesia en los Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos de sus hijos emigrantes, ha ido creciendo gracias también a la vitalidad del testimonio de fe de los fieles de lengua española', dijo el Papa.
'La Iglesia espera mucho de ustedes. No la defrauden en su donación generosa', añadió el pontífice.
La población católica en Estados Unidos, actualmente es un 24% del total de poco más de 300 millones que vive en el país, crece fundamentalmente gracias a la progresión de la minoría hispana, que abraza en su mayoría ese credo y que ya constituye una comunidad de 42 millones de personas.
El miércoles 'el Santo Padre y el Presidente también hablaron de la situación en América Latina, en alusión a los inmigrantes, entre otros temas, y de la necesidad de una política coordinada sobre inmigración, especialmente su trato humano y el bienestar de sus familiares', señaló la declaración.