Temperaturas de más de 35 grados, una leve y cálida brisa y un sol incesante nos acompañaron en esta travesía por el Valle del Aguán.
Tomamos la carretera que conduce de la ciudad de Yoro a Olanchito donde los árboles de pino ofrecen una espectacular vista. Después del municipio de Arenales y una hora y media de camino, el panorama cambia por bosque árido de espino, matorrales y cactus a la orilla de la carretera en áreas con arbustos. Es el bosque tropical muy seco ubicado entre las aldeas San Marcos y Santa Bárbara, en Olanchito.
En Honduras estos ecosistemas se pueden apreciar en la en la zona sur del país y en algunos valles como el de Comayagua, de Otoro, de Aguán y parte sur del departamento de Gracias a Dios.
El recorrido
El polvo de la carretera molesta, el calor es aún más fuerte y el sol está en lo alto cuando el reloj marca las 12.30 de la tarde, cruzamos varios ríos que llamaron nuestra atención para un pequeño chapuzón.
La zona es ganadera, eso se nota a simple vista; lamentablemente están matando el bosque seco y el Gobierno no hace mucho para preservarlo.
Según estudios, 30 mil hectáreas del Valle del Aguán eran de bosque muy seco tropical en 1938. En 1977 esa superficie se había reducido a 16 mil hectáreas y en 2000 quedaban casi nueve mil.
Según nos comentó Fito Steiner, ex presidente de la Fundación Pico Bonito, en ocho años se han reducido esas nueve mil hectáreas de bosque a unas cinco mil.
La Cohdefor, ahora Instituto de Conservación Forestal, ICF, junto a la Fundación Parque Nacional Pico Bonito, Fupnapib, y Proyecto Bosque y Productividad Rural, Pbpr, mantiene una área de reserva de 1,200 hectáreas, ubicada al oeste de la comunidad de San Juan, donde habita una buen número de especies endémicas, entre ellas el colibrí esmeralda, el jamo negro, dos tipos de tunas y dos arbustos.
Llegar a la zona protegida donde se encuentra la Casa del Visitante de la Fupnapib tomó casi media hora más. Un rótulo del polígono de tiro a la orilla de la carretera nos llamó la atención; la Fuerza Aérea tiene presencia en la zona y es dueña de las 1,200 hectáreas.
Al llegar a la entrada de la reserva, el sonido del motor del vehículo espantó a unas 10 loras que se posaban en la copa de los árboles y ofrecieron un espectáculo impresionante en su huida. El camino, donde se pueden ver gavilanes, loras, martínpescador, y otras aves, también conduce a las haciendas. Los miembros de la Fuerza Área se alojan temporalmente en la casa que maneja la Fupnapib, mientras construyen un lugar para ellos.
Senderos
Lo primero que hicimos al llegar fue espantar varias vacas que pastaban en la zona. 'Pueden convivir con las especies en el bosque seco, pero destruyen el hábitat del colibrí esmeralda cuando éste está muy bajo', nos comentó Steiner.
El 'Pie de niño' produce el alimento más importante del colibrí y sólo nace en esta zona, la flor roja es pequeña pero suficiente para que el esmeralda introduzca su pico y beba su néctar. En la actualidad el bosque seco se encuentra fragmentado y en lugares con difícil acceso; la presión aumenta con la ganadería extensiva.
'Hay mucho conflicto con los ganaderos, pero estamos buscando la manera de proteger esos bosques', añadió Fito.
Seguimos el recorrido y nos encontramos con tunas y más cactus. A lo largo se divisaron varias nubes, pensamos que iba a llover como un regalo de Dios ante el intenso calor. 'No, no va a llover, acá casi nunca llueve', respondió Steiner. Y así fue. Las nubes se forman en la cordillera de Nombre de Dios y ésta sirve como pared evitando que la lluvia caiga sobre el bosque seco.
Nos explicaron que hay 36 especies de plantas arriba de 30 centímetros de alto.
Los árboles más importantes son en su mayoría pequeños y espinosos tales como: Acacia deami, coccoloba acapulcensis, haematoxylon brasiletto, chloroleucon mángense y malpighia glabra.
Se encuentran tres especies de cactus arborescentes que son: pilosocereus maxoni, y los endémicos stenocereus yunckeri y opuntia hondurensis.
La Fundación Pico Bonito también está trabajando en un corredor de aves migratorias.
La caminata por los senderos nos dejó exhaustos, pero satisfechos.
'Tenemos que acondicionar los caminitos para que los turistas disfruten más, pero lo más importante es seguir con la protección de este ecosistema', reflexionó Steinerner.
Para saber
Leyes
El Congreso mediante decreto legislativo declaró el hábitat del colibrí esmeralda hondureño bajo la categoría de área de manejo hábitat/especies.
Área de manejo
Son aquéllas sujetas a intervención activa con fines de manejo, para garantizar el mantenimiento de los hábitat y satisfacer las necesidades de especies.
Importante
Cohdefor, Fundación Pico Bonito y otras organizaciones han tratado de hacer conciencia ambiental a los ganaderos sobre la importancia de la flora y fauna del bosque.
En la zona hay aguas termales, pero debido a que están en zona privada su acceso es limitado por parte de los propietarios de las haciendas.