Tegucigalpa. Unas 30 personas afectadas por lepra han sido diagnosticadas en los últimos dos años en la zona sur del país, dijo Elmer López Lutz, especialista en dermatología y médico voluntario de las brigadas desarrolladas por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
“Alrededor de unos 30 pacientes hemos diagnosticado en estos últimos dos años porque hemos estado haciendo brigadas cada dos meses”, informó.
Explicó que con la detección de un caso de lepra, el trabajo de Salud se concentra en la comunidad para evaluar a todas las personas con afecciones en la piel e identificar nuevos casos.
Señaló que hay cuatro tipos de lepra: la indeterminada, que se presenta con manchas blancas; la lepromatosa, que produce grandes nódulos en la piel, la tuberculoide, que origina manchas rojizas; y el último, denominado border line.
“La lepra afecta la piel y los nervios porque los pacientes van perdiendo la sensibilidad, ya que les inflama los nervios y luego los destruye”, explicó.
Detalló que un enfermo de lepra que no se trate puede experimentar calambres en sus manos, pérdida de sensibilidad, mutilación, úlceras en la piel, destrucción del cartílago de la nariz, entre otros.
“Son pacientes que se van retrayendo del medio, se sienten de aspecto grotesco por el mal olor de las infecciones, entonces la gente los va rechazando y van teniendo una vida miserable porque viven aislados, lo mismo que ocurría antes, que a los leprosos se les metía a todos en un leprosario”, comentó.