Unos 36 mil teléfonos celulares serán bloqueados desde hoy cuando inicie un proceso nacional para inhabilitar los aparatos con reporte de robo.
La Comisión Nacional de Telecomunicaciones, Conatel, comenzará a utilizar un novedoso sistema computarizado mediante el cual supervisará que los dos operadores que brindan ese servicio obstruyan el funcionamiento de los aparatos cuando los dueños denuncien el hurto del auricular.
De esa forma se buscará reducir una creciente mafia dedicada al robo de celulares y que más personas mueran a manos de los delincuentes cuando se niegan a entregar estos teléfonos.
Se comenzará con desactivar los cerca de 36 mil celulares denunciados como robados hasta ahora.
“Queremos que no hayan más muertes por esta causa, si no se pueden utilizar un teléfono robado, entonces no debe haber motivo para más hurtos”, dijo el titular de Conatel, Rassel Tomé.
Las autoridades de esa dependencia realizarán este día a las diez de la mañana una conferencia de prensa en la que harán una demostración del sistema.
La medida se extenderá hacia los países de la región, pues ningún teléfono robado en Honduras podrá instalarse en Centroamérica y viceversa, según se acordó entre todos los entes reguladores de comunicación del istmo.
Procedimiento
Tomé explicó que para iniciar la deshabilitación de un teléfono móvil, los dueños tienen reportar al operador al que está suscrito, Tigo o Claro, el “número de identidad” del móvil, que se consigue al marcar la clave *#06# desde el aparato.
Se requiere que quienes utilizan estos teléfonos hagan este procedimiento y guarden ese número previendo que los asalten.
Junto a esta nomenclatura también se tiene que indicar el número telefónico del celular; en ese momento la compañía procede a bloquear el teléfono, y luego lo comunica a Conatel para que vigile que no puedan ser instalados nuevamente.
El ente regulador cuenta con un programa que clasificará una lista de teléfonos habilitados y otra que registrará los que tiene reporte de robo.
“Los teléfonos robados estarán en una lista negra y si se habilitan inmediatamente, el programa da la alerta”, indicó Tomé. La incomunicación del móvil será tal que no podrá ser usado aunque se le instale una memoria SIM o “chips” como se ha practicado para utilizarlo.
Las autoridades policiales de la capital reportan 62 denuncias de robo de celulares entre abril y junio de 2006.
Sin embargo, son cientos de estos delitos los que no se reportan por la desconfianza de la población en que los entes de investigación recuperen el móvil y el temor a represalias de los ladrones.