04/04/2026
07:47 AM

'Acercándonos a Dios vemos gente de buen corazón'

Según el párroco de la Iglesia San Vicente de Paúl, para este nuevo año deben reinar los valores cristianos.

San Pedro Sula, Honduras.

El padre Jesús Palau, párroco de la Iglesia San Vicente de Paúl, ingresó al seminario menor siendo un hombre entrado en sus treinta años, con su carrera de economista terminada y diez años trabajando en la seguridad social de su natal España.

Ahora, con la responsabilidad de liderar una parte de la feligresía católica en San Pedro Sula, Palau recuerda que todavía existen las personas buenas en el mundo.

¿Qué recuerdos deja el 2014 para la Parroquia San Vicente de Paúl?

El 19 de julio cumplimos 50 años. Se han hecho diversas actividades, incluso una misión a toda la Parroquia y se han hecho conciertos. Esta iglesia abarca seis colonias y 17 aldeas; es una parroquia macro, tiene mucho de todo. He conocido historias muy bonitas de feligreses de cómo aman a Jesús, cómo comparten su tiempo y dedicación a las cosas de Dios y al servicio de los demás.

¿Cómo proyecta la iglesia sus metas para el año 2015?

En este 2015 está muy claro que siguiendo en comunión con la Diócesis de San Pedro Sula. Con el obispo Ángel Garachana y su auxiliar Rómulo Emiliani, tenemos el plan pastoral diocesano -que ya ha sido aprobado- por lo que debemos aplicarlo y socializarlo con toda la feligresía. Vivir este plan pastoral y también adecuarlo a la Parroquia.

De acuerdo con ese propósito debemos adaptar el nuevo plan pastoral a nuestra instrucción y compromiso como iglesia.

¿Qué necesita el pueblo de San Pedro Sula para este nuevo año?

Para mí, lo importante es la evangelización, porque vivimos en un mundo muy marcado por los criterios mundanos, como el mal, la corrupción o la violencia. Deben reinar más los valores cristianos como la paz, la solidaridad, la fraternidad. Eso es importante, porque aunque a veces muchos están tristes o sin trabajo, hay iniciativa de personas que quieren aportar su grano de arena para ayudar a mejorar esta situación. Debemos tener ese carácter como San Vicente de Paúl, esa caridad hasta el infinito y preguntarnos ¿qué haría Cristo?, ¿cuál sería su actitud?

¿Qué le dice a los jóvenes que están desmotivados?

Dios existe y está aquí, la verdad es esa. Dios se ha hecho hombre y está presente en nosotros. Debemos ver con ojos de fe dónde está Dios, porque Él se hace presente en el amor, en el trabajo, en la cercanía. Dios quiere nacer en tu corazón y en tu ser, y nosotros debemos atender a ese Dios hecho niño, necesitamos acogernos a su palabra y sentir este compromiso con en el Evangelio, los Sacramentos y la Eucaristía. Solo con los ojos de la fe podemos ver dónde está el Señor.

Pese a que usted no conoce a toda su feligresía, mucha gente se identifica con su persona, ¿cómo es esa sensación?

La verdad es que uno da gracias a Dios. Hace un par de días le envié un mensaje a una amiga y le dije que cuántas personas buenas hay en esta vida, que brindan su amistad y te apoyan, que están dispuestas en ayudarte en lo que te haga falta. En la medida en que uno está en el bien, ve el bien. En la medida en que nos acercamos a Dios, miramos a personas de buen corazón. Es bonito.

¿Todavía hay personas buenas en el mundo?

¡Claro! todavía hay muchas personas buenas y se nota, porque las personas buenas dan alegría, paz y crean armonía en su entorno. Cuando uno ve a una persona buena siente como que tiene una energía y ese espíritu de bien.

Hace poco estuve con unas hermanas de Teresa de Calcuta en una granja penal de jóvenes. Ellos son muchachos detenidos por las maras y que han salido de ellas. Han pasado por un ambiente de adversidades de violencia o delitos, pero aunque han tenido ese peso contra ellos, ellos también son buenos y tienen sus cosas buenas. No hay que discriminar porque han sido encarcelados, pues tal vez no han desarrollado su semillita de bondad; ya que todos somos hijos de Dios.

A pesar de estar lejos de su familia, ¿cómo mantiene su optimismo en estas fechas?

Sí, extraño a mi familia, pero tengo una familia que es la iglesia. Lo más directo es la comunidad de padres y la feligresía, pues nos sentimos como una familia.