Muere Edmundo Lobo, el artista que dedicó 42 años a Honduras

El artista gráfico chileno Edmundo Lobo, expuso en España su colección 'Honduras tierra adentro'.

La muerte de Edmundo Lobo ha causado conmoción en Honduras, donde entre otras actividades trabajó como fotógrafo en medios como diario El Heraldo, que se edita en Tegucigalpa.
La muerte de Edmundo Lobo ha causado conmoción en Honduras, donde entre otras actividades trabajó como fotógrafo en medios como diario El Heraldo, que se edita en Tegucigalpa.

Tegucigalpa, Honduras

El artista gráfico chileno Edmundo Lobo, quien vivió 42 años en Honduras donde dejó un gran legado cultural, comenzando por los campesinos y grupos étnicos, murió este miércoles en su país, informó su hermana Tatiana Lobo.

"Estoy de luto: Murió mi hermano Edmundo Lobo, en Chile, donde regresó hace un par de años después de vivir desde 1974 en Honduras, país con el que se identificó plenamente y donde nacieron sus tres hijos", escribió Tatiana.

Agregó que su hermano "fue un hombre de gran talento, dibujante excepcional y un gran fotógrafo. Expuso en España su colección 'Honduras tierra adentro' y publicó en National Geografic. A su paso por Costa Rica, donde vino después del golpe militar en Chile (1973), colaboró con el periódico Pueblo y con el Semanario Universidad".

42 AÑOS DEDICADOS A LA CULTURA DE HONDURAS

Cuando Edmundo Lobo llegó a Honduras, en 1974, nunca se imaginó que se involucraría tanto en la actividad cultural, aunque venía a aportar al desarrollo rural del país, donde entonces se impulsaba un proceso de reforma agraria que, medio siglo después, no ha rendido los frutos esperados, principalmente por los campesinos.

El aporte de Edmundo Lobo se reflejaría a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que entonces necesitaba abrir una oficina de divulgación en Honduras, desde el Instituto Nacional Agrario (INA), al que estuvo ligado durante cinco años.

Antes de regresar a Chile, donde nació en 1947, Lobo recordó a Efe en Tegucigalpa que un día, en Costa Rica, donde hizo escala luego de abandonar su país, una monja que lo "reclutó" preguntó: "¿Quién quiere irse para Honduras? y yo levanté la mano".

"No venía con el afán de trabajar en la cultura, venía más bien con una idea de aportar al desarrollo rural y así trabajé para la reforma agraria de aquel entonces", añadió el "autoexiliado" comunicador chileno.

La muerte de Edmundo Lobo ha causado conmoción en Honduras, donde entre otras actividades trabajó como fotógrafo en medios como diario El Heraldo, que se edita en Tegucigalpa.

El contacto que Edmundo Lobo tuvo con los campesinos hondureños a través del trabajo educativo que produjo para ellos, le permitió conocer a Honduras y su gente.

Cámara en ristre, Lobo comenzó a fotografiar el paisaje de Honduras, lo mismo que los rostros de hombres, mujeres y niños de sus diversas etnias, con hermosas gráficas a blanco y negro, muchas de las cuales fueron expuestas dentro y fuera del país, y quedaron plasmadas en hermosos calendarios del Centro de Comunicación y Capacitación para el Desarrollo (COMUNICA).

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SEDUCIDO POR LA BELLEZA DE HONDURAS

"Cuando conocí este país, me sedujo inmediatamente la belleza que tenía, tanto la belleza natural como el paisaje humano que había, quise registrar todo eso y mi trabajo se fue acumulando durante cuarenta años hasta que se hizo la exposición que ya conoces, 'Honduras tierra adentro'", expresó Lobo antes de retornar a Chile.

De Honduras y su gente, Lobo se llevó los miles de negativos de sus fotos con la idea de pasarlos a versión digital, aunque le implicara "mucho trabajo", y enviarlos después al país para que otras generaciones de hondureños conozcan de su obra.

Su trabajo cultural también llevó a Lobo a trabajar con el Departamento de Extensión Universitaria, de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), elaborando materiales educativos.

En la Unah, Lobo conoció a un grupo de jóvenes intelectuales como él, entre ellos Hernán Antonio Bermúdez, Rigoberto Paredes y Roberto Castillo, con quienes en 1980 logran darle vida a lo que hoy es la principal impresora cultural del país, Editorial Guaymuras, que el pasado día 1 recordó al artista chileno en el 40 aniversario de su fundación.

"Con suma tristeza hemos recibido hoy la noticia de la muerte de Edmundo Lobo, en Chile. Al amigo Edmundo lo hemos estado recordando, especialmente en estos días que hemos conmemorado los 40 años de fundación de la Editorial Guaymuras, donde él también dejó su huella indeleble. Gracias a Edmundo por todo su legado", dijo a Efe la directora de la casa editora, Isolda Arita.

De su aporte a Guaymuras, Lobo decía que fue en diseño gráfico y que le complacía haber visto crecer ese proyecto cultural, lo mismo que el de COMUNICA, fundado en 1989, del que fue uno de sus principales promotores y primer director.

Con COMUNICA, Edmundo Lobo, hasta el año de su regresó a Chile, siguió haciendo aportes a la cultura hondureña a través de su obra creativa del diseño gráfico, la fotografía, comunicación popular y otras actividades.

En la Editorial Guaymuras y COMUNICA el recuerdo de Lobo quedará plasmado a perpetuidad, además, en el logotipo que les diseñó.

COMUNICA ha valorado "el aporte del maestro" a la cultura hondureña y "su valioso don de enseñar y compartir sus conocimientos, sin reservas".

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FRUSTRADO POR LA SITUACIÓN DE HONDURAS

En los 42 años que vivió en Honduras, Lobo mantuvo vivas muchas ilusiones y abogó por justicia y el bienestar de su gente, principalmente de los pobres del interior del país.

Edmundo Lobo se fue de Honduras por razones de salud, dejando en el camino "muchas ilusiones que al final no se concretaron, no porque tenía que realizarlas yo, sino porque las tenían que hacer los demás".

"Es un poco frustrante la situación actual en que se encuentra el país, me parece que está envuelto en una crisis en todos los sentidos. No quiero ser fatalista, pero si los hondureños no se ponen las pilas, este país va a caer en una crisis que va a costar mucho salir de ella", dijo Lobo al despedirse de Honduras.

Al conocer de su fallecimiento, Roberto Barra, compatriota de Lobo, escribió que "No hay mejor aporte a la humanidad que la materialización de nuestra propia conciencia y sensibilidad".

"Edmundo Lobo, o Mundo para sus amigos, un chileno que nos dejó como regalo retratos hermosos de sus viajes al corazón de esta hermosa humanidad llamada Honduras", subrayó.

Lobo dejó en Honduras entrañables amigos y un aporte cultural que perdurará en el tiempo, en un país del que se fue lamentando que la clase política que lo ha gobernado no haya sido capaz de darle bienestar a toda su gente. EFE

La Prensa