Honduras: Empresas comienzan a suspender a empleados

Dos empresas maquiladoras en el norte del país suspendieron los contratos laborales a partir del 30 de marzo Sindicatos alegan que es inconstitucional.

Obreros y empresarios buscan salidas al desempleo.
Obreros y empresarios buscan salidas al desempleo.

TEGUCIGALPA.

Los demoledores efectos del COVID-19 en la actividad económica y en el mercado laboral comenzaron a sentirse en Honduras, cuando hoy se cumplen apenas 12 días del toque de queda absoluto que ha obligado al cierre temporal de empresas y comercios y también la suspensión de las actividades en el sector público y privado.

Mientras muchas pequeñas, medianas y grandes empresas realizan enormes esfuerzos para preservar su fuerza laboral y cumplir con el pago de sus salarios, otras han empezado a tomar medidas mucho más drásticas ante la incertidumbre que genera la prolongación de la crisis sanitaria en Honduras.

25
millones de trabajadores de todo el mundo quedarán sin trabajo por la pandemia del COVID-19, según la OIT.

Esta semana, dos maquiladoras en el norte del país y algunas franquicias de la capital comunicaron a sus empleados la suspensión sin goce de sueldo de sus contratos laborales por un plazo de 120 días, mientras la actividad económica vuelve a la normalidad y se retoman los pedidos de sus clientes.

En el caso concreto de estas dos maquilas, la suspensión dejará sin empleo a más de 8,000 trabajadores de sus plantas de producción, sin contar con otros miles de asalariados del sector comercio, construcción, hotelería y transporte, entre otros.

Fuentes sindicales informaron a LA PRENSA que por ahora entre 10,000 y 12,000 empleos están en riesgo, puesto que ya hay varias sociedades, especialmente maquiladoras y franquicias de comidas, que están solicitando a la Secretaría de Trabajo la suspensión de los contratos laborales. Esta versión no fue posible confirmarla con el ministro del ramo Carlos Madero, quien no respondió los mensajes ni llamadas hechas a su teléfono particular.

Rechazo

Los sindicatos y las confederaciones obreras advirtieron que la suspensión de los contratos laborales violenta los artículos 127, 128, 129 y 136 de la Constitución de la República, y los artículos 1, 3 y 23 del Código del Trabajo.

Además, advirtieron que el despido masivo de trabajadores, lejos de solucionar el problema, vendrá a agravar la crisis social que vive el país y que se profundizará con la pandemia del COVID-19.

Mientras tanto, los patronos sustentan sus medidas en los artículos 100 y 101 del Código laboral que establecen las causales para la suspensión de los contratos de trabajo, entre ellos, la imposibilidad de explotar la empresa con un mínimo razonable de utilidad y las enfermedades que puedan imposibilitar al trabajador desempeñar sus labores.

Impacto mundial

En ese contexto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió esta semana que producto de la pandemia se perderán alrededor de 25 millones de empleos en todo el mundo, por lo que llamó a tomar medidas urgentes para proteger a los trabajadores, en especial, a los más vulnerables, como los informales y monotributistas.

La OIT recomendó a los Estados proteger a los trabajadores en el lugar de trabajo, estimular la economía y el empleo y sostener los puestos laborales y los ingresos. En Honduras, todavía no se cuenta con un estudio que permita estimar el número de empleos que podrían perderse a raíz de la crisis del COVID-19.

3 claves a tomar en cuenta: Disposiciones del Código Laboral en relación a protección de los trabajadores y la suspensión de los contratos

1

Artículos 3 y 23

Son nulos todos los actos o estipulaciones que impliquen renuncia, disminución o tergiversación de los derechos que la Constitución, el Código, sus reglamentos y demás leyes otorguen a los trabajadores. El trabajador puede participar de las utilidades, pero no asumir sus riesgos y pérdidas.

2

artículo 100

Son causas de suspensión de los contratos: fuerza mayor o caso fortuito, exceso de producción, imposibilidad de explotar la empresa con un mínimo razonable de utilidad, falta de fondos, muerte o incapacidad del patrono, enfermedad que imposibilite al trabajador hacer sus labores.

3

artículo 101

La suspensión surtirá efecto desde la conclusión del día en que ocurrió el hecho que le dio origen, siempre que la causa se inicie ante la Secretaría de Trabajo dentro de los 3 días posteriores al ya mencionado, o 30 días antes de la suspensión, cuando el hecho sea previsible.

Sin liquidez

Juan Carlos Sikaffy, presidente del Cohep, reconoció que la pandemia tendrá un impacto brutal en la economía y en el empleo, pero dijo que con el Gobierno se están buscando las avenidas para evitar en lo mínimo posible el despido de trabajadores, para lo cual se han formulado una serie de propuestas que esperan sean resueltas en las próximas horas.

Dijo que hasta ahora el Cohep no ha recibido comunicación de ninguna empresa solicitando la suspensión de los contratos de trabajo, pero reveló que tiene conocimiento que hay varias maquiladoras que exportan a Estados Unidos a las cuales les cancelaron las órdenes de compra.

167
mil trabajadores laboran en la industria de la maquila hondureña, la cual exporta más de $4,263 millones.

“Legalmente ahorita no hay ninguna suspensión y lo que sabemos es que algunas empresas están hablando con sus empleados para llegar a acuerdos a fin de tomar algunas medidas como recortar el salario a los que más ganan y sin tocar a los que devengan el salario mínimo”, añadió.

En ese sentido, Sikaffy aclaró que en este momento las prioridades de la empresa privada son garantizar la salud, el suministro de alimentos a los hondureños y la estabilidad laboral de sus trabajadores con el consiguiente pago de sus salarios.

No obstante, reconoció que el mayor problema que están enfrentando las empresas en este momento es la disponibilidad de liquidez para poder pagar las planillas y sus demás compromisos, como Infop, RAP y Seguro Social, entre otros. “Ahorita el problema es cómo podemos darles liquidez a las empresas porque no están cobrando lo que les deben y eso nos preocupa”, dijo

Como ejemplo, detalló que las empresas hondureñas pagan en sueldos a sus empleados entre 12,000 y 15,000 millones de lempiras mensuales.Por su lado, Daniel Durón, secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), denunció que “tenemos información que dos o tres empresas están solicitando suspensiones laborales, principalmente maquilas y franquicias”.

Consideró que tales medidas son incorrectas e inhumanas en este momento que la crisis sanitaria que atraviesa el país está golpeando a los más pobres que siempre son los trabajadores.

Cuestionó que estas empresas han recibido millonarias exoneraciones y otros beneficios fiscales del Estado, por lo que es extraño que sean las primeras en suspender a sus empleados.

Durón indicó que frente a esa situación se propuso al Gobierno una serie de medidas, como utilizar 1,000 millones de las reservas internacionales, que los salarios sean deducibles del impuesto sobre la renta y reducir el encaje bancario.

Analizan medidas para evitar despidos

TEGUCIGALPA. Frente a las limitaciones de circulación y encierro obligatorio que ha planteado la pandemia del coronavirus en Honduras, muchas empresas estudian una serie de medidas para mantener su fuerza laboral y evitar en lo posible el masivo despido de sus colaboradores.

Entre algunas de estas disposiciones que ya se están implementando están el trabajo desde el hogar, conocido como teletrabajo, especialmente esta modalidad se ha adoptado en las empresas periodísticas y otras vinculadas a actividades de servicios. Sin embargo, bajo esta modalidad han quedado excluidos otros sectores como el comercio, construcción, hotelería, trabajo doméstico y transporte, entre otros.
Juan Carlos Sikaffy, presidente del Cohep, ejemplificó que en sus empresas se optó por reducir los salarios de los altos ejecutivos, preservando los ingresos del personal esencial que devenga el salario mínimo o un poco más.

Otra fuente empresarial, que prefirió el anonimato, dijo que se están sosteniendo una serie de pláticas al más alto nivel con los trabajadores y el Gobierno para buscar soluciones a la problemática, de modo que no resulte afectada la fuerza laboral ni las empresas.

La fuente dijo que en aras de afrontar la crisis, muchas empresas están optando, en negociación con sus empleados, otorgar permisos con goce de salario, adelantar las vacaciones, reducir el sueldo a sus altos ejecutivos y directivos, implementar el teletrabajo, de medio tiempo o freelance, prorrogar el pago del decimotercero y decimocuarto mes de sueldo o concederlo de manera prorrateada o que los días de vacaciones acumuladas se apliquen al tiempo que permanecerá en casa.

“La idea es mitigar el daño en la menor manera posible para todos, tanto para la empresa como los trabajadores y salir con una posición tripartita para alejar la preocupación y llevar un poco de esperanza en este tema”, dijo. Agregó que en esto lo importante es el diálogo y sobre todo que las empresas que tengan capacidad puedan garantizar el sueldo a sus trabajadores.

La Prensa