Conozca los mitos y realidades de la migraña

La migraña requiere un proceso de adaptación debido a que no hay cura permanente, pero sí hay maneras de aliviar las molestias; descubra más detalles aquí.

  • 31 ago 2022 / 09:08 AM
Según la OMS, la migraña es la octava enfermedad más discapacitante de la humanidad y afecta más a las mujeres que a los hombres entre los 25 y 55 años.

REDACCIÓN. La migraña es un episodio de cefalea o dolor de cabeza recurrente que varía de intensidad moderada a grave y suele estar acompañado de otros síntomas neurológicos y gastrointestinales.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 25% de pacientes con migraña presenta síntomas previos conocidos como aura, los cuales suelen ser visuales o sensitivos y duran menos de una hora. Por otro lado, están lo que sienten un dolor pulsátil en un solo lado de la cabeza.

CAUSAS

El neurólogo Francisco Ramírez explica que la migraña es causada por una actividad anormal en el cerebro que incluye alteraciones químicas y en las vías nerviosas, mismas que afectan el flujo sanguíneo en el cerebro y tejidos circundantes.

“La razón exacta por la que una persona desarrolla migraña todavía no es clara, pero hay muchos factores que influyen, desde la genética hasta episodios traumáticos o el uso de medicamentos”.

Asimismo, otras causas podrían ser cambios hormonales durante el ciclo menstrual o con el uso de anticonceptivos, modificación en los patrones del sueño, tomar exceso de alcohol, mala postura de ejercicio u otra actividad física muy pesada, exposición a ruidos muy fuertes y a luces brillantes, aguantar hambre, exposición prolongada a cigarrillos u otro tipo de humo, problemas oftalmológicos y altos niveles de estrés.

La migraña puede interferir en el éxito de sus actividades diarias.

SÍNTOMAS

La migraña se distingue del dolor de cabeza común por los siguientes síntomas: ceguera temporal, visión borrosa, dolor ocular, ver destellos o líneas en zigzag, visión de un túnel (solo ver los objetos más cercanos), fatiga y dolor de cuello, dificultad para concentrarse, náuseas, mareos, debilidad y hormigueo.

Si presenta varios de estos síntomas, un médico general le puede remitir a un especialista para realizar exámenes y encontrar la causa o descartar alguna otra enfermedad.

Algunos alimentos, como el chocolate, los lácteos y productos procesados, pueden ser factores contribuyentes a desencadenar episodios de migraña.

DIAGNÓSTICO

Si su afección es compleja o se vuelve más intensa y recurrente, puede someterse a dos tipos de pruebas:

1. Imágenes por resonancia magnética (IRM). Este método utiliza un potente campo magnético y ondas de radio para crear imágenes detalladas del cerebro y los vasos sanguíneos.

“Las resonancias magnéticas nos ayudan a diagnosticar tumores, accidentes cerebrovasculares, hemorragias o infecciones cerebrales y otras patologías neurálgicas”, afirma el experto.

2. Tomografía computarizada (TAC). Se hace mediante una serie de radiografías para crear imágenes transversales detalladas del cerebro con el fin de encontrar otros posibles problemas que originan los dolores.

El dispositivo para la exploración por TAC es una máquina de grandes dimensiones, con forma de anillo, un túnel corto en el centro y una mesa angosta que se desliza dentro y fuera del túnel y el paciente se acuesta para ser examinado.

TRATAMIENTO

Es necesario un control de su estilo de vida, mejorar la calidad del sueño y alimentación, no saltarse comidas y moderar el estrés. Un neurólogo puede recetarle medicamentos para reducir la cantidad de ataques, según su necesidad, tales como antidepresivos, control de la presión arterial, anticonvulsivos, agentes péptidos relacionados con el gen de la calcitonina, vitaminas y minerales.

DATO: La migraña no precisamente indica que existe un problema de salud grave, pero se debe descartar mediante un examen especializado.

CONSULTA: Si sufre de migraña, no lo piense más y visite a un especialista para llevar un control adecuado.

MEDICACIÓN. No se automedique, los fármacos usados contra la migraña deben ser estrictamente supervisados.