La captura de seis presuntos integrantes del denominado Cartel del Atlántico, una estructura criminal señalada por su alta peligrosidad y vínculos con hechos violentos recientes en el norte del país, fue un duro golpe de la Dirección Policial Antimaras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco).
Anzony Alfredo Rodríguez Lanza, Carlos Asunción Martínez Rodríguez, Juan Carlos Castellanos Villeda, Osman Aníbal Contreras Martínez, Frelin Darío Arita Roque y Elmer Moisés Suazo fueron capturados el 15 de enero en el barrio El Benque, de San Pedro Sula, tras trabajos de inteligencia de la Dipampco.
Las indagaciones de la Dipampco vinculan a los seis detenidos con la masacre ocurrida el 10 de noviembre de 2025 en un gimnasio del barrio El Calvario, en Morazán, Yoro, donde cuatro hombres fueron asesinados por sujetos armados que utilizaron uniformes similares a los militares y a los de la Atic.
Según la Policía, Óscar Roberto Melara Botto, alias el Pollo, era el principal objetivo del ataque. El Pollo tenía cuentas tanto en Tiktok, Facebook e Instagram. En ellas solía mostrar una vida llena de viajes, anillos, relojes, cadenas y celulares de último modelo.
Un peritaje balístico-forense del Ministerio Público estableció que una de las pistolas decomisadas a los seis supuestos integrantes del cartel del Atlántico pertenecía a Óscar Roberto Melara Botto, alias el Pollo. Los detenidos al presentarse a la audiencia en los juzgados sampedranos.
Las armas incautadas durante los operativos policiales fueron sometidas a análisis especializados para determinar su vinculación con hechos criminales, un proceso que permitió identificar una pistola como propiedad del empresario asesinado en el gimnasio.
El hallazgo de esta evidencia física refuerza, según fiscales del Ministerio Público, la hipótesis de que los ahora detenidos participaron directamente en el ataque armado que dejó cuatro personas muertas.
Las autoridades sostienen que, tras cometer el cuádruple homicidio, los sospechosos se apropiaron del arma de fuego perteneciente a alias el Pollo (foto), lo que ahora constituye una pieza clave dentro del expediente judicial.
El decomiso de armas, municiones y otros indicios durante los allanamientos permitió a los investigadores ampliar las líneas de indagación, vinculando a los detenidos con varios homicidios ocurridos en la ciudad de San Pedro Sula y en el departamento de Yoro.
Actualmente, los seis imputados enfrentan cargos por tráfico de drogas, porte ilegal de armas de uso prohibido, tenencia de indumentaria policial y asociación para delinquir, aunque la Fiscalía no descarta ampliar la acusación por el delito de asesinato.
Además del crimen de Melara Botto y sus tres trabajadores, el Ministerio Público investiga la posible participación de los detenidos en la muerte de al menos otras tres personas, en hechos violentos registrados recientemente en esta ciudad. José Antonio Pérez Quijada, de 20 años (fotografía).