Un trágico accidente de tránsito cobró la vida del ingeniero agrónomo Miguel Venancio Madrid Raudales la noche de este martes en Santa Cruz de Yojoa, zona norte de Honduras.
El suceso ocurrió cuando una grúa fuera de control impactó contra el vehículo tipo pick-up en el que se conducía, provocando el fatal desenlace.
La noticia de su fallecimiento ha generado profunda consternación entre familiares, amigos y miembros de la comunidad, especialmente en Taulabé, de donde era originario y donde dedicó gran parte de su tiempo a actividades de apoyo social y pastoral.
Miguel Venancio Madrid Raudales de 50 años de edad era reconocido por su carácter noble, su vocación de servicio y su fiel compromiso en ayudar a jóvenes a conseguir becas.
En la Parroquia de Taulabé participaba activamente en grupos juveniles y ayudaba a conseguir programas de becas, para que jóvenes de escasos recursos continuaran con su educación.
Era ingeniero agrónomo graduado de El Zamorano, una de las instituciones más prestigiosas del país en el área agrícola.
También trabajó para la empresa Aquafinca, desempeñándose con dedicación y profesionalismo.
Quienes lo conocieron destacan que, a pesar de haber enfrentado momentos de profundo dolor —como la pérdida reciente de su madre y de su hijo menor, de apenas cinco años, a causa de leucemia— Miguel siempre mantuvo una actitud resiliente, solidaria y cercana a la comunidad.
La repentina muerte del ingeniero deja un enorme vacío entre quienes compartieron con él y en las comunidades donde sembró esperanza y oportunidades.
En la escena del accidente su esposa Berenice llegó al lugar y tras ver su cuerpo aplastado entre el amasijo de hierro protagonizó momentos desgarradorres.