Hallan muerto a hondureño que mató a su cuñada Choluteca; ella lo había denunciado
Héctor Urbina agredió a su pareja y a su hijo, fue capturado y liberado tras 24 horas. Luego asesinó a su cuñada y posteriormente fue hallado muerto en Choluteca
- Actualizado: 16 de junio de 2026 a las 16:45 -
Héctor Urbina, un hondureño originario de Marcovia, Choluteca, protagonizó una cadena de hechos violentos que terminaron con el asesinato de su cuñada y su posterior hallazgo sin vida.
El hombre fue detenido inicialmente tras agredir brutalmente a su esposa Fabiola y a su hijo, quienes resultaron con heridas de gravedad y fueron trasladados a centros asistenciales.
La denuncia fue interpuesta por familiares de la víctima, lo que permitió su captura. Sin embargo, las autoridades lo liberaron tras permanecer aproximadamente 24 horas bajo custodia.
Luego de recuperar su libertad, Urbina regresó a la comunidad y atacó a disparos a Katherine Yaritza Carrasco Rodríguez, de 29 años, concuñada suya, provocándole la muerte.
La víctima habría intervenido y denunciado la agresión previa contra su cuñada, lo que habría motivado el ataque, según versiones preliminares del caso.
Tras cometer el crimen, el sospechoso huyó del lugar, mientras la Policía Nacional inició un operativo de búsqueda en la zona sur del país.
Horas después, las autoridades localizaron su cuerpo sin vida dentro de una vivienda en Marcovia, con una herida de arma de fuego en la cabeza.
De manera preliminar, la hipótesis que manejan los agentes es que Urbina se habría quitado la vida antes de ser capturado nuevamente.
“Se supone que este individuo se quitó la vida de una herida en su cabeza”, explicó un agente policial durante las diligencias de levantamiento.
El caso ha sido manejado como un hecho de carácter pasional, aunque las autoridades señalaron que continúan con las investigaciones para esclarecer todos los detalles.
En redes sociales circuló un video en el que Urbina pide perdón por los hechos, admitiendo haber agredido a su pareja y mostrando arrepentimiento.
En el mismo material audiovisual, el hombre intenta justificar la discusión con su compañera sentimental, aunque reconoce su responsabilidad en la agresión. Mientras tanto, Fabiola y su hijo continúan hospitalizados en el Hospital Escuela, debido a la gravedad de las lesiones sufridas durante el primer ataque.