El Ministerio Público confirmó la mañana de este lunes 3 de octubre cómo ocurrió la tragedia que le arrebató la vida al pequeño Jhonny Neptaly Gómez, de siete años, en la aldea El Tablón, Distrito Central, Francisco Morazán.
Tras la lamentable noticia, la comunidad hondureña ha estado pendiente en las últimas horas del caso. Fue hasta este lunes que las autoridades afirmaron la causa de muerte del menor.
Según el comunicado oficial del Ministerio Público, el menor fue agredido sexualmente la noche del 1 de noviembre en una bodega recicladora de plástico.
Como principal sospechoso del crimen, las autoridades dieron captura a Fredy Arturo Osorto, quien fue acusado por el delito de asesinato y violación en perjuicio del menor Jhonny.
En un inicio, Fredy Osorto, de 38 años, confesó ante las autoridades haber cometido el crimen contra el menor y señaló a dos personas más como supuestos participantes, las cuales fueron identificadas como Sipriano Antonio Palma Sánchez, de 43 años, originario de Texiguat, El Paraíso, y un tercer detenido de 25 años, quien aún no ha sido identificado oficialmente.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) estableció que a eso de las 5:50 de la tarde del sábado, el niño se encontraba en el portón que da acceso de la residencial El Tablón, a cuyo lugar llegó el sospechoso y lo engañó.
Según el documento, el principal acusado le ofreció al menor "malteadas y dulces" a cambio de que lo acompañara. A través de las grabaciones de cámaras de seguridad, se confirmó cómo el niño siguió al acusado hasta el depósito de reciclaje.
Fue en ese depósito de reciclaje donde se acusa a Fredy Ordoñez de haber abusado sexualmente del menor y provocado su muerte.
“Por una malteada lo engañaron y lo metieron ahí. Ese sábado estuve con él en la cama, le presté cuatro horas mi celular”, expresó doña Yamileth Velásquez, madre del menor, al recordar las últimas horas que compartió con su hijo.
“Según lo que se maneja preliminarmente, el niño falleció mediante asfixia mecánica”, informó un portavoz policial.
“En mi aldea nunca había pasado algo así, porque la gente es sana. Llegó un individuo de Orocuina solo a hacernos daño. Él está yendo a firmar al juzgado; hace un mes había salido de la cárcel. Ahora le dieron permiso para trabajar porque vino a solicitar empleo. Y lo primero que debe hacer una empresa es pedir los antecedentes, porque si una persona los tiene, no se le puede dar trabajo”, expresó Calixto Santiago Gómez, abuelo del pequeño Jhonny.
La comunidad de El Tablón pide a las autoridades el cierre total de la recicladora de plástico. "Quremos justicia y que el caso no quede impune", declaró en una entrevista uno de los vecinos de la zona.
Fredy Arturo Osorto Ordóñez ya tenía antecedentes por agresión sexual. En 2024 aceptó haber violado a un menor de edad, por lo que fue condenado a la pena mínima de 9 años de prisión.
Como parte de las investigaciones y antecedentes en contra del acusado, se constató que en 2024 le decretaron libertad condicional por el delito de violación agravada en perjuicio de una persona del sexo femenino.