"Perro loco" confiesa haber matado a su compañero en Colón: "Fue cosa del demonio"
José Ramírez, conocido como "Perro Loco", confesó haber matado a su compañero y luego arrastró el cuerpo hasta una iglesia católica. Sin embargo, aseguró que ahora es “una persona cristiana"
- Actualizado: 01 de septiembre de 2026 a las 11:49 -
Jairo Javier Ramírez, conocido con el alias de “Perro Loco”, fue capturado por agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y la Policía Nacional como sospechoso del homicidio de un hombre en el departamento de Colón.
Durante una entrevista tras su detención, Jairo Ramírez reconoció haberle quitado la vida a su compañero de parranda con un machete. Según su relato, ambos se encontraban bajo los efectos del alcohol cuando se produjo una discusión.
El detenido aseguró que el altercado comenzó después de que la víctima lo ofendiera y lo amenazara de muerte: “Él me comenzó a decir cosas”.
Jairo Ramírez afirmó que se encontraba más ebrio que su compañero cuando tomó un machete viejo que estaba en el lugar y lo utilizó para atacarlo. El hecho, según indicó, ocurrió en el sector conocido como Las Vallas, en Colón.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, después del homicidio el cuerpo de la víctima habría sido arrastrado por el sospechoso, quien aparentemente intentó llevarlo hasta el interior de una iglesia católica. Al ser consultado sobre ese comportamiento, respondió que no sabía por qué lo hizo.
“Son cosas que el demonio pone por medio”, expresó Ramírez al referirse a lo sucedido. También aseguró que actualmente se considera una persona arrepentida y que, según sus palabras, ha decidido acercarse a la religión cristiana.
El sospechoso dijo que este habría sido el primer crimen que cometía y reconoció que el hecho ha marcado negativamente su vida. Además, pidió perdón a los familiares de la víctima y aseguró que no actuó con intención de cometer el homicidio.
Jairo Ramírez también manifestó que, después del hecho, permaneció en la zona y negó haberse escondido de las autoridades. Según su versión, continuó viviendo en el mismo sector hasta el momento de su captura.
“Claro que me arrepiento”, afirmó al ser cuestionado sobre el homicidio. También aseguró que no volvería a cometer un hecho similar y sostuvo que ahora pretende continuar por el camino de la fe.
La captura fue ejecutada por la DPI y la Policía Nacional en el municipio de Sabá, departamento de Colón. Las autoridades mantienen el proceso investigativo para esclarecer las circunstancias.