“Fue Dios el que me salvó”: don José Navas relata los momentos previos al impacto del rayo
Don José Navas se recupera en una sala del hospital Atlántida, tras sufrir el impacto de un rayo en La Ceiba, su amigo Reiniero Ocampo falleció luego del impacto
- Actualizado: 13 de agosto de 2026 a las 11:35 -
Una tarde que parecía una simple pausa para protegerse de la lluvia terminó en tragedia e incredulidad en el barrio Alvarado de La Ceiba, Atlántida, luego de que una descarga eléctrica dejara a un hombre hospitalizado y provocara la muerte instantánea de su acompañante.
La víctima mortal fue identificada como Santos Reiniero Campos, de 66 años, quien falleció de forma instantánea tras recibir una descarga eléctrica provocada por el rayo.
A su lado se encontraba José Antonio Navas, de 59 años, quien también fue alcanzado por el fenómeno natural y quedó tendido en el suelo. Vecinos acudieron rápidamente para auxiliarlo y posteriormente fue trasladado a un centro asistencial.
El inusual e impactante suceso ocurrió la tarde del miércoles, 12 de agosto, a orillas del río Cangrejal, cuando José Nava y Reiniero Ocampo se resguardaban del torrencial aguacero.
Con evidente conmoción, don Antonio relató los momentos previos a la tragedia. Explicó que ambos se encontraban sentados bajo una galera mientras esperaban que disminuyera la lluvia.
“Gracias por la voluntad de Dios, estoy vivo porque fue un golpe tremendo que nos pegó ese rayo”, expresó el sobreviviente al recordar el impacto.
Según don José, ambos conversaban y bromeaban. Santos Campos se dirigía hacia su vivienda y él regresaba de realizar un trabajo de albañilería.
"Estábamos platicando y riéndonos cuando sentimos el rayo; dicen que él cayó de un solo", relató don José.
"Escuché el estruendo y sentí que me desmayé. Sentí que se me durmió el cuerpo, lo tenía todo dormido. Yo no me acuerdo, pero dicen que me fui para atrás", acotó.
Tras recibir el impacto de la descarga, don José quedó desorientado e inconsciente, siendo trasladado de emergencia al hospital Atlántida. Desde una cama del centro asistencial, compartió con LA PRENSA lo angustiante que fue el momento
José Navas lamentó profundamente la muerte de Santos Campos, a quien describió como un compañero con el que compartía algunos trabajos: “Me da lástima el hombre porque éramos buenos compañeros de trabajo”.
"Eso no se lo deseo a nadie, es una experiencia inolvidable. Fue Dios que me salvó e hizo el milagro en mí, porque yo sé que tiene un propósito para mí”, afirmó.
Los médicos informaron que el paciente evolucionó de manera favorable, por lo que se le otorgará el alta médica esta tarde al encontrarse fuera de peligro. Sin embargo, don José regresará a su hogar consternado, lamentando profundamente la repentina partida de su amigo Reiniero Ocampo.